jueves, 20 de marzo de 2008

Las tierras… (Del rico y poderoso), de Agustín Yáñez

En las páginas 16 y 17 del libro, leo las consideraciones de dos de sus personajes ante los abusos y atropellos de un desalmado prestamista:
“- Pobres; pero no sinvergüenzas. Pago lo que debo...”
- “Tratos son tratos...por injustos que sean, si los acepté, tengo que pagar los réditos, aunque sean diez veces más de los préstamos. No he de ser yo el que rompa la ley del respeto a los compromisos,...y que por todos estos rumbos establece la confianza para vivir en paz unos con otros… ¿A dónde iríamos a dar ...si acabáramos con este orden...”
- “Abusos donde quiera hay, hasta en la iglesia y los padres.”
- “Y son peores los abusos en donde hay leyes del gobierno y gentes que las cuidan, y oficinas para enredarlas, y leguleyos para darles la vuelta y burlarlas, y multas y cárceles que no más, al fin, son para los que no tienen con qué pagar, ni quién responda por ellos. Estamos mejor aquí, a la ley de la buena fe.”


Estas palabras las hago mías luego de leer las dos noticias siguientes:

1) La condonación de los intereses - cifra muy superior - que una entidad financiera ha hecho a unos partidos políticos.(*) Estas formaciones, curiosamente, están gobernando en coalición en la administración pública autonómica.

2) La sentencia que condena a un ex altísimo cargo de un banco a una pena que no habrá de cumplir.(**)

En fin, “cárceles y multas son sólo para los que no tienen con qué pagar, ni nadie que responda por ellos”. Pero, continuemos con la novela de Yáñez .

En la obra de Yáñez, Don Epifanio es uno de sus principales personajes, o puede que hasta su protagonista. Es, según creo, una personificación del sujeto rico y poderoso que puede darse en cualquier comunidad del mundo. Personaje nacido en la pobreza, y quien de la nada, en unos pocos años, que suelen coincidir con revueltas sociales o cambios de regímenes políticos, se hace con una fortuna personal de dudosa legalidad y de ninguna legitimidad moral. Está entre los llamados "hechos a sí mismos", traducción del término anglosajón del “self made man", y  fundador de una saga o clan, del que las terceras generaciones figurarán entre la élite del lugar. O sea, esos mandamases, cuyo abuelo, como en el caso del Don Epifanio de la novela de Yáñez, los más viejos del lugar, lo recordarán cuando ejercía  de arriero; o como tonelero en el tío Grandet de Balzac, o como traficante de licores durante la Ley seca que rigió en EEUU, origen de la fortuna – se dice - de un famoso clan de políticos norteamericanos.(***)

______ 
(*) Me refiero a la condonación por parte de La Caixa de mil millones de pesetas, en concepto de intereses , al PSOE  , y otro importe no tan superior a ERC, formaciones políticas que en esos momentos gobernaban en coalición la Comunidad Catalana.
(**) La condena de cárcel al ex presidente del BBVA, Emilio de Ybarra, que, obviamente, no fue efectiva.
(***)Los Kennedy.