lunes, 1 de junio de 2015

Carlomagno y ...(6) (San Agustín y sus razonamientos)


Los principios morales de Carlomagno se  inspiraron en las ideas y los razonamientos  de San Agustín, expuestos  en su obra “La Ciudad de Dios”,  hecho ya citado. Pienso, sin embargo,   que  estas ideas de tan significativa relevancia  en el hacer de Carlomagno dadas su dimensión y trascendencia para el devenir de la Humanidad,   no han sido suficientemente tratados por mí.  Hablaré, pues, un poquito de ellas, ayudándome con unos cuantos de los párrafos leídos en la obra  de Baker, y también de  algunos de los leídos  en biografíasyvidas.com en relación al  santo Obispo de Hipona.

En primer lugar veamos el cuño moral que Carlomagno asignó en las mentes cuando tanto él como sus inmediatos subordinados, los condes carolingios, se convirtieron en patrón de conducta de los dirigentes o conductores de gentes. Modelo basado en virtudes de índole moral. Estas cualidades  fueron el valor, la  lealtad, el heroísmo y  la originalidad, sin  lugar alguno para la rutina. “Donde él estaba existían juventud y aventura, interés y atractivo, habladurías y escándalo”. Instauró en Europa el modelo de conducta caballeresco de alto idealismo y celosa devoción, de respeto a la ley, de preocupación por la religión y la cultura(…)trazó y cortó el patrón del perfecto monarca, tal como debía prevalecer durante los mil años siguientes. Si nosotros llamamos a Luis XIV un mal rey – añade Baker-, es porque no concuerda con el modelo de Carlos. Y ese modelo no está hecho para otros hombres, sino para un rey. Exigidos a un monarca,(1) y no a un alcalde o a un presidente de banco…”(págs. 116-17). Conducta, en suma, como se puede apreciar,  llena de idealismo.
Entre las páginas 116 y 122, expone Baker las ideas y fundamentos de San Agustín plasmados en “La Ciudad de Dios”, “perfecta enciclopedia de información acerca de casi todos los temas relativos a la historia y principios del estado romano”(pág. 118).  Libro usualmente leído durante las comidas por “el capellán, sentado frente al rey para bendecir el yantar y, como adicional deber, para leer en voz alta”(pag. 119)(…)escrita por un obispo batallador como una viva polémica dirigida contra todos los adversarios del Cristianismo(…)Agustín creyó que convenía decir allí todo lo necesario para la comunidad cristiana y lo dijo por extenso y con energía.(pag. 119).

Los conceptos tomados por Carlos de estas lecturas, según explicita Baker, fueron los siguientes:

“…los cristianos eran un pequeño grupo de gentes escogidas errantes entre la soledad y la barbarie(…) los consideraba como un estado, o “polis”, como una ciudad o corporación de asociados unidos por vínculos políticos en calidad de miembros voluntarios de una organización y gobernados por una sola cabeza…Los cristianos…unos en esta vida y los otros en la otra, estaban todos unidos en mutua fe y ayuda (…) los desastres abarcan igualmente al justo y al injusto(…)al vivir preocupados en exceso por los intereses de este mundo. El justo descuida su deber…Agustín explica que los hombres encargados de vigilar a los demás son todos cuantos en este mundo obran como conductores y guías de los demás. Los demás pueden sufrir, sin duda; pero los que les guían son los responsables de ellos ante Dios.

Carlos tomó muy en serio estas ideas. Creía en aquella asociación de cristianos sugerida por San Agustín, y pensaba que él debía comparecer en el futuro ante el Supremo Juez, para dar plena cuenta de su conducta. Carlos estimaba que todas sus acciones se desenvolvían bajo los ojos de un Señor omnipotente y superior, que le pediría cuenta de sus más íntimos actos. Y tal idea obra como moderadora incluso sobre el más despreocupado de los hombres.(págs.. 120-121).

“La Ciudad de Dios es un libro prolijo.., una enciclopedia del conocimiento. El libro III, por ejemplo, es una breve historia de Roma desde el fin de la República…El libro XVIII es una historia antigua(…)suficiente para dar a los lectores una noción inteligente del mundo anterior a la era cristiana. El libro XIX constituye lo que nosotros llamaríamos un tratado de sociología. Examina asuntos tales como la libertad natural del hombre. ¿Por qué nuestra libertad está trabada por las leyes?¿ Cuál es el origen del poder paternal de justa corrección ejercitado por los gobernantes?¿En qué consiste una ley equitativa de gobierno?...discute los deberes, organización y costumbres del cristiano, y concluye esa parte de su obra manteniendo una opinión que debió interesar mucho a Carlos: la de que “el objeto final de la guerra es traer la paz”.(págs..121-122)(…) El libro VIII es un compendio de filosofía, que muestra la grandiosidad del platonismo y su proximidad a las ideas cristianas(…)estudia la doctrina platónica y el misticismo neoplatónico de Plotino, examina la idea de la iluminación divina, habla de los platónicos y de los aspectos en que juzga que carecen de razón, declara  por qué las doctrinas del Cristianismo son el mejor de los sistemas(…)No puede caber duda de que Carlos estudió cuidadosamente estos pasajes de San Agustín y desarrolló su política de acuerdo con ellos(pág. 122)(…)no recogió en Agustín ninguna idea de “servilidad” oriental ya que aquel autor se nutría de la clara y llana tradición del republicanismo romano(…)Agustín procuraba evidenciar ante sus lectores lo preferible que era una vida humilde y dichosa a una existencia opulenta y llena de preocupaciones. Y sobre todo, hacía palmario que la justificación de todo gobierno y gobernante depende de que aseguren el reino de la ley. Sin justicia, ¿qué es un rey sino un bandolero glorificado?

 

Y para finalizar este largo “post”, añadiré sólo algunos de los muchos datos acerca de San Agustín descritos en biografíasyvidas.com:

“Aurelius Augustinus o Aurelio Agustín de Hipona; Tagaste, hoy Suq Ahras, actual Argelia, 354 - Hipona, id., 430) Teólogo latino, una de las máximas figuras de la historia del pensamiento cristiano(…)se esforzó en acceder a la salvación por los caminos de la más absoluta racionalidad. Sufrió y se extravió numerosas veces, porque es tarea de titanes acomodar las verdades reveladas a las certezas científicas y matemáticas y alcanzar la divinidad mediante los saberes enciclopédicos. Y aún es más difícil si se posee un espíritu ardoroso que no ignora los deleites del cuerpo. La personalidad de San Agustín de Hipona era de hierro e hicieron falta durísimos yunques para forjarla.”



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(1)(Es decir, exigidos al máximo dirigente efectivo de una nación, llámese "rey", "presidente" o "primer ministro", según lo entiendo yo,  si , en nuestros tiempos, ese patrón  de conducta se aplica, o se quiere seguir aplicando.  Y del que considero que los actuales mandatarios máximos de los países occidentales, herederos de la llamada civilización europea basada en los principios morales judeo-cristianos, están todos bastante distanciados, y para ejemplo basta una miradita a los de este pedazo de la vieja Europa, llamado España.)



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27 de junio de 2015: "...los hombres encargados de vigilar a los demás son todos cuantos en este mundo obran como conductores y guías de los demás. Los demás pueden sufrir, sin duda; pero los que les guían son los responsables de ellos ante Dios."... Carlos pensaba que él debía comparecer en el futuro ante el Supremo Juez, para dar plena cuenta de su conducta(.. )estimaba que todas sus acciones se desenvolvían bajo los ojos de un Señor omnipotente y superior, que le pediría cuenta de sus más íntimos actos(...)

"la justificación de todo gobierno y gobernante depende de que aseguren el reino de la ley. Sin justicia, ¿qué es un rey sino un bandolero glorificado?"

He copiado y resaltado en negrita e incluso subrayado aquellas frases leídas en relación a los principios que fueron leit motiv del emperador carolingio, aprendidos de San Agustín. Y reflexiono cuán alejados creo están de los intereses y motivos que guían a nuestros líderes de gobierno actuales, en concreto de los españoles y, estrechando aún más el círculo,  si me ciño a los de esta comunidad española en la que vivo, Cataluña(*). Comunidad en la que desde hace ya unos cuantos años, sus dirigentes, "los conductores y guías de los demás", han dado muestras inequívocas de ir a la suya y de los suyos(parientes, amigos y correligionarios), repartirse el pastel de la cosa pública(puestos y funciones públicos, prebendas, subvenciones, adjudicación de obras y concursos, etc.) y la burla continuada y sistemática de la ley. Tanto de las leyes humanas recogidas en la Constitución o Carta Magna de 1978, como de las leyes naturales o de Dios.  ¡Así no va, que, como bien dice el dicho, salimos de Guatemala y nos metemos en  "Guatepeor".



Detallo todos los comentarios dedicados por mí a  a la obra de Baker, "Carlomagno, y los Estados Unidos de Europa":

http://silvialeyendo.blogspot.com.es/2015/05/carlomagno-y-los-estados-unidos-de.HTML

http://silvialeyendo.blogspot.com.es/2015/05/carlomagno-y-los-estados-unidos-de_10.HTML

http://silvialeyendo.blogspot.com.es/2015/05/carlomagno-3-un-poco-sobre-el-autor-el.HTML

http://silvialeyendo.blogspot.com.es/2015/05/carlomagno-y-sus-principios-morales-4.HTML

http://silvialeyendo.blogspot.com.es/2015/05/carlomagno-estados-unidos-de-europa5-de.HTML


(*) Curiosamente, esta región constituyó parte de la llamada Marca Hispánica, frontera del Imperio Carolingio con la España musulmana