1975/El año en que Franco murió en la cama, Fernando
Vizcaíno Casas(1). Editorial Planeta. Espejo de España. Dirección: Rafael
Borrás Betriu, Serie: Los españoles. 5ª edición 1992. Diseño colección y cubierta de Hans Romberg.
Ha sido una segunda lectura, la
primera en 1993. Un muy documentado trabajo periodístico rico en referencias bibliográficas, citas de hemeroteca y
fotografías, que se complementa con siete apéndices con mensajes y
discursos de Franco, del Rey Juan Carlos, de Don Juan y la Homilía del Cardenal Tarancón, principales actores de la Historia de España, en 1975, último de la dictadura.
Vizcaíno Casas, en su obra, desglosa al 1975 mes por mes, desde enero al 31 de diciembre, y narra acerca de los principales hechos y de sus actores, ocurridos tanto en España como en el resto del mundo, en los distintos ámbitos de las relaciones políticas, económico-financieras, sociales, religiosas y hasta artístico-cultural. Descripciones amenas, muchas veces ilustradas con fotos de los personajes, que persiguen llevar al lector al conocimiento de la verdad o realidad objetiva sobre el régimen franquista. Afirmaciones que pueden ser objeto de contraste gracias a los múltiples datos e información aportados .
Vizcaíno Casas, en su obra, desglosa al 1975 mes por mes, desde enero al 31 de diciembre, y narra acerca de los principales hechos y de sus actores, ocurridos tanto en España como en el resto del mundo, en los distintos ámbitos de las relaciones políticas, económico-financieras, sociales, religiosas y hasta artístico-cultural. Descripciones amenas, muchas veces ilustradas con fotos de los personajes, que persiguen llevar al lector al conocimiento de la verdad o realidad objetiva sobre el régimen franquista. Afirmaciones que pueden ser objeto de contraste gracias a los múltiples datos e información aportados .
El libro comienza con una larga
introducción del autor, titulada “Diecisiete
años después”, alusivo al tiempo transcurrido desde la muerte de Franco y
la publicación del libro. Donde señala los motivos que le impulsaron a escribirlo que son, según dice- “una exigencia moral para quienes escribimos con plena independencia,
reivindicar la verdad histórica” (pág. 12); coincidiendo con lo que en palabras de Julián
Marías, citado en esta Introducción, describe como, “una completa tergiversación y
manipulación de la Historia de los últimos 60 años en España… (15.03.92).
“el proceso
de encubrimiento de la realidad española” (ABC, 26.03.92)(**)
Seguidamente reseño dos de las muchas verdades reivindicadas por Vizcaíno Casas en esta obra :
“ la
cobertura que una legislación social
tan completa como progresista
realizaba sobre las necesidades de las clases trabajadoras”(…)Si algo quedó en
el régimen franquista del ideario de la Falange original, fue esta política de seguridad social,
subsidios, jubilaciones, mutualidades, régimen laboral, formación profesional y
pleno empleo”(pág. 135).
Y, “el general bienestar económico que había
propiciado el auge del hedonismo, característico de la sociedad de
consumo(…)tren de vida equiparable al de los países europeos desarrollados, en
el cual ya resultaban normales el automóvil, la doble vivienda y el disfrute de comodidades, cincuenta años
atrás, asequibles a minorías muy determinadas”(pág.135) .
Muchos son los otros aspectos y
consideraciones expuestos dignos de citar por la evidencia que nace de su
contraste con la realidad del presente; pero las dos citadas son buenas y suficientes muestras.
En mi primera lectura , resalto, fui incapaz de percibir el alcance último y principal, auto impuesto por su autor, de esclarecer verdades. Ardua tarea que requiere tanto de una importante recopilación de datos fehacientes (irrefutables) como de, primordialmente, la
valentía de exponerlos. Palabras y acciones pasadas, cuyo
conocimiento o recuerdo ahora, en el presente, para sus actores resultan adversas.
En resumen, un irrefutable testimonio del final de una época;
la hoy muy denostada Dictadura de Franco. Y, asimismo, una incómoda labor
de un buen profesional del periodismo, para con aquellos que antaño,
cuando la tan citada Dictadura , sus palabras y sus hechos los mostraban
adictos a la misma, pero, en la actualidad, animados con el mismo propósito de
entonces de vivir del cuento y de lo que
cuento, han cambiado su discurso( Chaqueta). Los
cuales, además, son fácilmente localizables a través del rico “Índice onomástico”,
de las páginas 251 a la 259( *)
---------
(1) Vizcaíno Casas,Fernando: Abogado, periodista y prolífico
y muy conocido escritor, actividades que, compaginaba con su participación en
tertulias radiofónicas. De escucharlo en la radio, tuve yo conocimiento de él,
y de su libro.
(*)La casualidad, mientras recopilaba datos
e información para enlazar al comentario, me llevó a un artículo publicado en La
Vanguardia, el 20 de noviembre de 2015,
fecha en la que se cumplían cuarenta años del fallecimiento de Franco. Es un
largo escrito cuya autoría no supe hasta luego de haber leído íntegramente el
trabajo periodístico, y por mi parte
querer conocer la identidad del que hacía algunas afirmaciones que discrepaban de mis recuerdos; quiero decir, de lo que vi y viví. Supuse, pues, que el articulista debía ser joven. La sorpresa sobrevino con el conocimiento de la firma, el
veterano Fernando
Onega, en la actualidad y desde hace ya bastante colaborador del periódico
catalán, La Vanguardia, de la familia Godó.
DEL FRANQUISMO A LA DEMOCRACIA (1)
Las dos muertes de Francisco Franco
El fallecimiento del dictador abrió paso a la democracia en España, que ahora cumple cuatro décadas Francisco Franco Bahamonde,(...) tuvo su primera muerte, la política, el 27 de septiembre de 1975. Ese día, al alba, como cantó Luis Eduardo Aute, fueron fusilados los luchadores antifranquistas José Humberto Baena, José Luis Sánchez Bravo, Ramón García Sanz, Juan Paredes Manot y Ángel Otaegui. Los tres primeros, militantes del FRAP. Los dos segundos, de ETA político-militar. A otros seis condenados a morir por tribunales militares constituidos en consejos de guerra se les conmutó la pena capital.(...)
Cuarenta años después, el periodista Carlos Fonseca logró recuperar las cartas de los ajusticiados a sus familias. (...) Con el acta de defunción(de Franco) se escribía el último capítulo de una historia que había durado cuarenta años; una “longa noite de pedra”, en descripción de un poeta gallego; la etapa más triste del tiempo contemporáneo, según la mayoría de los historiadores; la época en que España empezó a conocer la prosperidad y el nacimiento de las clases medias, según los análisis más favorables. Y, desde luego, una dictadura con todos sus instrumentos: represión, censura, cárcel, exilio, fusilamientos y lo que cuarenta años después no hemos conseguido resolver: los cadáveres en las cunetas.
Cuando el cadáver de Franco se expuso en el Palacio Real para recibir la despedida de los ciudadanos, desfilaron miles de personas. Hubo de todo: fieles a la memoria del Caudillo, curiosos que querían ver a un personaje histórico y estar en un momento histórico y gentes que al salir no tenían reparo en decir: fui a escupirle. Lo normal es concluir que dejó una España dividida entre partidarios y ciudadanos que nunca le quisieron perdonar. Hoy, cuarenta años después, todavía quedan restos del llamado franquismo sociológico. Alfonso Guerra cree que es un fenómeno que tardaremos un siglo en superar.
En la misma página 206, hay nota con historial de Fernando Onega , nota 7, que dice así:
Fernando Onega fue Jefe de Prensa de la Guardia de Franco.Actualmente (1992) es director de Onda Cero Radio, Consejero de Uniprex y Vicepresidente Primero de la Federación de Asociaciones de RTVE, además de habitual entrevistador de Felipe González en Televisión Española.
(**) Julián Marías :¿Por qué mienten?
No hay comentarios:
Publicar un comentario