domingo, 17 de mayo de 2026

“Chamán”, Noah Gordon

Chamán, Noah Gordon. Punto de Lectura, 3ª edición, octubre 2000.Título original: Shaman. Traducción: Elsa Mateo. 

Libro de más de ochocientas páginas. Segundo de la trilogía que Gordon dedicara a la familia de médicos Cole. Un grueso libro con muchas historias y temáticas entre las que, como es de esperar, abundan las relacionadas con el ejercicio de la medicina, especialmente la practicada por lo que llamaríamos un médico rural, remontándonos a los EEUU del siglo XIX, antes y durante la Guerra de Secesión, en el Medio Oeste norteamericano, zona compuesta entonces por grandes extensiones de ricas tierras vírgenes, habitadas por tribus autóctonas; lugares a los que acudían familias de colonos (gentes de raza blanca) con el fin de instalarse en ellas. Lugares en los que estaba todo por hacer y configurar.

 

“Chamán”, título de la novela, según el Diccionario de la Lengua Española es “persona a la que se supone dotada de poderes sobrenaturales para sanar a los enfermos, adivinar, invocar a los espíritus, etc”, y tres son los chamanes intervinientes en esta novela: Robert Judson Cole, médico británico que huye a los Estados Unidos por motivos políticos y al cual los indígenas del lugar aclaman como “causo wabeskiou”(chamán blanco); Makwa-Ikwa (Mujer Oso), chamán de la tribu sauk, figura crucial,  y Robert Jefferson Cole, hijo de Robert Judson Cole. ¡Un médico sordo! 

Coincidió mi lectura de este libro con los desafortunados sucesos protagonizados por los ICE, los cuerpos de federales “cazando” migrantes para su deportación, en los que hubo dos víctimas mortales, ambos ciudadanos estadounidenses de raza blanca, personas que se atrevieron a mostrar su inconformidad con los métodos y modos inhumanos empleados por estas mal llamadas fuerzas de seguridad en su búsqueda de migrantes.

 Traigo ello a colación porque pese al título “Chamán” de la novela y tal como ya dije sus principales figuras protagonistas ser médicos, es decir, sanadores, hay muchas otras cuestiones abordadas en esta ficción, entre las que sobresale el tratamiento dado a los habitantes originarios de aquellos territorios, las tribus indias (los sauk), que fueron perseguidas, diezmadas y finalmente, los que quedaron, marginados y expulsados de sus tierras. Hechos que el autor, Gordon, denuncia y son generosamente expuestos en esta novela a través de la trama argumental. Lo que, según creo, es el mayor aporte de esta obra del escritor estadounidense de origen judío.

 

 

 

 

  

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