sábado, 20 de diciembre de 2025

“Los rufianes”, José Giovanni,

 “Los rufianes”, José Giovanni, (*) . Serie Negra 48 Policial. Ediciones de Bolsillo. Barral Editores, 1974. Num.361.Título de la edición original: Les Ruffians. Traducción de Josep Elías. Cubierta de Julio Vivas. Publicada en 1969.

Librillo que desde hace muchísimos años figura en la estantería, pero que nunca, hasta ahora, tuve deseos de leer, quizás influenciada por el género y sobre todo por el título, “Los rufianes”, que según el diccionario significa: “Persona sin honor, perversa, despreciable. Sinónimo de sinvergüenza, truhan, canalla, bellaco, granuja, pícaro, pillo.” Apelativos todos indeseables, ¿no?  El caso es que luego de la lectura de Moby Dick buscaba lectura no tan densa y este libro me pareció idóneo según la sinopsis al dorso del mismo.

Trama de intriga que me llevó al para mí muy desconocido Brasil de los sesenta, país a donde Aldo, Anselme y Barthy, tres duros mercenarios franceses, fueron en persecución de un polaco nazi, plan que fracasó y, finalmente, les condujo a una mina en un recóndito y sórdido lugar del gran país sudamericano.

 Las aventuras, el ambiente y los tipos humanos descritos en la trama novelesca son los propios de los bajos fondos: exconvictos, matones, rameras, riñas, asesinatos, robos, porfías, abusos … Un siniestro panorama para el lector común, pero mundillo muy conocido del autor, Giovanni,  considerado una de las personalidades más sobresalientes del siglo XX dentro del género policíaco, tanto en literatura como en cine, cuyas obras están inspiradas, en muchas ocasiones, en sus propias experiencias y en la de los gánsteres y colaboracionistas de la Gestapo francesa Abel Danos y Raymond Naldi.

Fuera de lo que se pudiera esperar a tenor de lo antes dicho, su lectura me agradó. Los protagonistas, los tres rufianes del título, finalmente no me resultaron tales, pese a desenvolverse con intrepidez y soltura, es decir, como pez en el agua, en ambientes criminales, pero muchos de sus actos son bajo un sui generis código de honor en el que la lealtad, la valentía y la amistad sincera están presentes.

____________ 

(*)José Giovanni, cuyo nombre verdadero era Joseph Damiani, (1924- 2004) fue un escritor, guionista, dialoguista y director cinematográfico de origen corso y nacionalizado suizo. Escribió un total de veintidós novelas, un libro de memorias (Mes Grandes Gueules), y treinta y tres guiones. Además, dirigió quince películas y cinco telefilmes.

 




domingo, 14 de diciembre de 2025

“Las armas secretas y otros relatos” Julio Cortázar

Las armas secretas y otros relatosJulio Cortázar. Colección Millenium, las 100 joyas del milenio, nº. 26. Colección publicada por El Mundo. Unidad Editorial, 1999. Prólogo de Fernando R. Lafuente. Selección de los Cuentos completos de Julio Cortázar, publicados por Editorial Alfaguara, 1964.

Sólo he leído las tres primeras de las nueve narraciones que conforman esta selección: “Casa tomada”, “El perseguidor “y “Las armas secretas que da nombre a la selección. ¡Qué pesadez!



Ninguna de las tres logró interesarme, los personajes como las situaciones o tramas, todos, están fuera de lo que yo llamaría comunes, con ello no quiero decir que no se den, sin duda sí, pues de todo hay en la viña del Señor, desde idos, drogadictos, vividores, traumatizados, etc. etc.,

En Casa tomada, tenemos unos hermanos muy particulares con, a mi modesto entender, serios problemas psiquiátricos. ¡Pobrecillos! En la segunda, El perseguidor, es un relato largo que tiene como protagonistas a un saxofonista, Johnny, y su biógrafo, un crítico de arte. Ambientado en París, por los años cincuenta. Nos habla de la vida de un artista esquizofrénico, cuyo mal se ve agravado por la adicción a las drogas. Cortázar se basó en la vida del saxofonista Charlie Parker.

Y ya el tercero” Armas secretas”, me obligué a acabar de leerlo; pero, pensé, ni uno más. También en éste, el protagonista, Pierre, tiene, según creo, problemas psicológicos.

En alguna otra ocasión ya he advertido que me inclino por las novelas y relatos verosímiles y en especial por los que contemplan lo más bello y hermoso de la criatura humana, ese vaso de honra o de deshonra 

jueves, 11 de diciembre de 2025

Moby Dick, Herman Melville

 Moby Dick, Herman Melville(*). Colección Millenium, las 100 joyas del milenio, num. 74. Unidad Editorial, 1999. Prólogo de Javier Tomeo. Título original “Moby Dick  or The White Whale”. Traducción de José María Valverde. Dedicada por Melville a su amigo Nathaiel Hawthorne.


Hay una película británica dirigida por Houston, 1956, con Gregory Peck en el papel protagonista.

Muchas eran mis expectativas sobre Moby Dick, nacidas a raíz de mi lectura del espléndido prólogo de Juan Benet a “Benito Cereno”, otra de las obras de Melville que leí en Libros RTV, nº 61, en el que nos habla extensamente del autor, su vida, obras, y de Moby Dick, “la más trascendental y conocida” de las obras de Herman Melville. En la actualidad considerada como un clásico de la literatura universal, pero que pasó desapercibida cuando fue publicada, en 1850. Lo cual constituyó un serio revés para el escritor. Transcurrieron setenta años para que “Moby Dick o la ballena blanca” se redescubriera e iniciara, según nos cuenta Benet, “el culto a Melville”.


La edición por mí leída consta de dos volúmenes de casi trescientas páginas cada uno, cuya lectura me llevó más de un mes, haciéndoseme  pesada y hasta, en ocasiones, pensado en dejarla, debido a la minuciosidad de los detalles e historias múltiples, en relación tanto a los grandes cetáceos como a los barcos, los puertos y plazas marítimas balleneras,  la composición y características de la tripulación, las zonas de pesca, las comidas y hasta de los aparejos y utensilios empleados, todo ello con citas y símiles de textos y autores clásicos y bíblicos. Habrá que llegar a los últimos capítulos del segundo tomo para leer sobre la específica caza de Moby Dick.

La trama gira, como es sabido y ya he apuntado, en torno


a la enfermiza obsesión de Ahab, capitán del barco ballenero Pequod, de cazar a “Moby Dick”, un muy singular cetáceo de gran tamaño y blanco color que le dejó lisiado, a la par de lleno de odio y sed de venganza. El personaje no me gustó, es descrito como un peligroso monomaníaco que vive obcecado en la persecución del gran mamífero, finalidad que pone por encima de todo, arrastrando en su infortunio al resto del colectivo a su cargo. En contraposición a esta figura, está el primer oficial Starbuck, ejemplo de lealtad
.

En el ya citado prólogo de Benet, se advierte que dado el carácter de novela simbólica se dé la posibilidad de otras interpretaciones distintas a las que guardara en su mente Melville. Así que yo hablaré de lo que para mí ha sido o encontrado en esta obra: una compilación de  historias verídicas sobre hechos vividos por el escritor estadounidense en relación al fantástico mundo de la caza de ballenas, para las cuales empleó año y medio. Actividad de la caza de ballenas que, a mediados del XIX, cuando se escribió la novela, era una industria significativa para unas cuantas comunidades del mundo, en la que se refugiaban muchos, de distintas nacionalidades, en busca del sustento suyo y de los suyos, pese a las durísimas condiciones, peligrosidad y elevados riesgos no recompensados.

_____________  

(*) Herman Melville , novelista, cuentista y poeta estadounidense del siglo XIX , uno de los mayores representante de la narrativa simbólica estadounidense, junto a Hawthorne, Poe y Whitman.