El ruido y la furia, de William Faulkner
. Biblioteca de Autor William Faulkner. Colección “El libro de bolsillo”. Alianza Editorial, 2005. Traducción: Mariano Antolín Rato.Hace
ya unos cuantos días que terminé de leer esta conocida novela del escritor
estadounidense, William Faulkner. Estuve a punto de interrumpir su lectura, tal
como hace unos años hice con otra de sus obras, “El villorrio, porque ni los
personajes ni la trama me gustaban. Mucha sordidez .
Este
libro junto con “La
campana de cristal” y “Fahrenheit
451” los había sacado prestados de la Biblioteca Municipal y tenía un plazo
para devolverlos. Empecé con la novela de Sylvia Plath, seguida por “Fahrenheit
451”, dejando la de Faulkner para lo último. Cuando empecé a leerla no entendía
nada, bueno más bien me veía ante una enmarañada historia, desarrollada en
alguno de los estados del Sur de los EEUU, en los años rondando la Gran
Depresión en la que había niños, blancos y negros, una abuela que agonizaba,
una mamá que sufría de jaquecas o parecido, y unos cuantos servidores negros,
entre los cuales destacaba Dilsey. No entendía bien la situación, pero resistí
hasta la segunda parte en la que al menos se sobreentendía que el narrador,
Quentin, contaba sus vivencias en un determinado día. Y fue en esa etapa cuando
llegué a cerrar el libro e incluso pensé en devolverlo de inmediato a la
Biblioteca. Finalmente, no lo hice y me alegro de ello.
Es
una enrevesada historia de una aún más enrevesada familia sureña venida a
menos. Quentin, Caddy, Benjey y Jason, los cuatro hermanos Compson, son los
principales protagonistas de los cuatro episodios o capítulos de la trama
argumental desarrollada en cuatro distintas fechas y también narrador. El
primero y el más confuso de todos, 7 de abril de 1928, es el que
corresponde a los interiorismos (pensamientos o diálogos interiores) o, no sé
cómo llamarlos, de Benjy, un deficiente psíquico, un niño grande que quiere
mucho a su hermana, llorón empedernido, del que siempre cuida un muchachito nieto
de Dilsey. Lo llevan y lo traen y sufre con la ausencia de su hermana.
El
segundo episodio o capítulo, 2 de junio de 1910 está protagonizado por
Quentin, mayor de los hermanos Compson, teniendo como escenario Havard, a donde
ha ido a estudiar y para lo cual se ha precisado vender un prado o parte de la
propiedad familiar. Pasaje entremezclado de recuerdos y añoranzas de personas
con hechos y circunstancias del pasado. Presagias un mal final.
El
tercero, 6 de abril de 1928, es el de mayor claridad, aunque
protagonizado por el odioso personaje de Jason, tipo egoísta, racista,
envidioso y cruel, que no quiere a nadie, salvo a sí mismo. Capítulo de cuya
lectura el lector puede tomar conocimiento del intríngulis de la historia. Una enredada
trama en torno a una familia pudiente de un estado del Sur de los EEUU en fase
de caída y disolución.
En
esta novela hay un entrañable personaje, Dilsey, la fiel sirvienta
negra, personaje que me ha traído a la memoria a Calpurnia, “Cal”, cocinera y
cuidadora de los hermanos Jem y Scout, en la práctica una amorosa abuelaza y la
que enseñó a leer a la niñita de “Matar
a un ruiseñor”. En ambas obras el
amor y fidelidad que estas personas muestran por los distintos miembros de la
familia a la que por generaciones han servido es digno de resaltar, así como sus
principios morales y religiosidad, en contraste con los blancos ricos que les
rodean, teniendo sus propias iglesias, es decir, todos sus miembros desde el
predicador hasta los feligreses son de raza negra. Y en las dos ficciones hay
un pasaje en que tanto Dilsey como Cal conducen consigo, imponiéndolos, a
Bengy(niño grande) en el caso de Dilsey, y a los pequeños Jem y Scout, en el de
Cal.
.jpeg)
.jpeg)
.jpeg)
.jpeg)
.jpeg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario