Novela histórica de Naguib Mahfuz, Nobel de Literatura de 1988, edición publicada por El Mundo, año 1999, Colección Millenium, con prólogo de R. Sánchez Lizarral.
Es una obra que me resultó muy amena e
interesante, en la que se relata, mediante la combinación de dos tramas
argumentales, un episodio del milenario Egipto. En la primera se narra la gesta
histórica: el momento en que los reyes del linaje egipcio recuperan el control
del poder político tras más de doscientos años bajo el dominio de una dinastía
extranjera que impuso su raza, sus costumbres y su religión, manteniendo
esclavizada a la mayoría de la población. Es la parte basada en hechos reales,
aquí novelados.
La segunda trama desarrolla el exaltado amor del
heredero egipcio por la hija del rey usurpador. Es una historia bien
construida, con un final consecuente, en el que la razón se impone a la pasión.
O, dicho de otro modo, muestra el comportamiento obligado de un príncipe que,
en circunstancias críticas para su país, antepone los intereses de sus súbditos
a los suyos propios. Esta ejemplar lección de conducta le es transmitida al
enamorado por la joven amada.
La novela fue escrita por Mahfuz entre los años
treinta y cuarenta del siglo XX, dentro de una trilogía de corte histórico con
la que, según señala Sánchez Lizarralde, el autor busca conflictos, virtudes y
lacras sociales que ayuden a sus contemporáneos egipcios a interpretar el
presente. En mi opinión, lo consigue, y no sólo ilumina a los lectores de su
país, sino también a quienes pertenecemos a otras sociedades.
Al llegar a este punto he recordado otro libro y
otro autor: El reino de este mundo, del cubano Alejo Carpentier. También
de corte histórico y centrado en Haití, aborda cómo una minoría racialmente
distinta se erige en élite y domina al resto. Un libro interesantísimo. Creo
que volveré a leerlo.
22 de febrero de 2015: He revisado y
rectificado algunos aspectos de este comentario, escrito en 2004. Incorporo
también datos biográficos de Mahfuz, tomados de biografiasyvidas.com, y un
enlace a un artículo publicado en El País a raíz de su muerte en 2006.
“(El Cairo, 1911-2006) Novelista y periodista,
fue el primer escritor árabe galardonado con el premio Nobel de Literatura, en
1988. Licenciado en filosofía y militante del Wafd, el gran partido
nacionalista antibritánico, trabajó como funcionario en diversos organismos de
la administración de su país, fue director del departamento técnico del
Instituto de Artes y presidente del Instituto Nacional de Cine. Verdadero
arquitecto de la novelística árabe contemporánea, su obra, tan variada como
prolífica, incluye 33 novelas —algunas llevadas al cine—, catorce
recopilaciones de cuentos y múltiples colaboraciones en prensa. Tras sus
primeros escarceos con la novela histórica, que no tuvieron mayor
trascendencia, dio un salto al realismo, entrando en una etapa de mayor entidad
argumental y técnica. A partir de los años sesenta, sus novelas abordaron
cuestiones políticas y sociales de forma más elíptica, como El ladrón y los
perros (1961), crítica del régimen naserista; Miramar (1967); o la
recopilación Historias de nuestro barrio (1975). Hombre sencillo y
burlón, espíritu liberal en el que fe y razón conviven sin conflicto,
permaneció fiel a su condición de escritor insobornable. En 1994, radicales
integristas atentaron sin éxito contra su vida.”
Artículo de El País sobre su fallecimiento
(2006): Muere el gigante literario y moral árabe. El escritor Naguib Mahfuz,
premio Nobel en 1988, falleció ayer a los 95 años.
http://elpais.com/diario/2006/08/31/cultura/1156975201_850215.html

