jueves, 3 de septiembre de 2026

La torre de Babel — Morris West (Poder, dinero y confusión moral en la ficción y en la realidad)

Esta entrada   pretende ser  una sintesis o unificación de  mis puntos de vistas y reflexiones personales derivados de la lectura del  libro de Morris West, "La torre de Babel", 
 reflejados ya en  las entradas aquí detalladas:

oooOOOooo

La novela de Morris West, escrita hace décadas, no sólo retrata el Líbano que fue, sino que ilumina mecanismos de poder que hoy reconocemos con demasiada facilidad.

I. El Líbano que fue y el que quedó

West sitúa su historia en un Líbano próspero, cosmopolita, centro financiero y ejemplo de convivencia. Ese país —la antigua “Suiza de Oriente Próximo”— funciona como un espejo roto donde se reflejan tensiones que no han dejado de repetirse. La relectura actual despierta un matiz inquietante: la ficción de West se parece demasiado a ciertas realidades contemporáneas, no sólo libanesas.

II. Tres figuras de la ruina moral

La novela presenta tres personajes que encarnan la degradación del poder:

  • Idris Jarrah, mercenario sin patria.
  • Nury Chakry, banquero omnipotente.
  • Omar Safreddin, jefe de Interior.

Ambición sin límites, desprecio por el bien común y una lucidez fría sobre la ruina que provocan. Saben que destruirán su país, pero también que ellos —y sus fortunas— escaparán indemnes.

III. Tres figuras de la integridad

Frente a ellos, West contrapone un triángulo moral:

  • Jacob Baratz, inteligencia militar israelí.
  • Selim Fathalla / Adom Ronen, agente doble.
  • Dr. Bitar, médico sirio de profundas convicciones.

Tres vidas consagradas al bien común, conscientes de que la ética exige sacrificios que el poder jamás está dispuesto a asumir.

IV. La trama financiera: el verdadero corazón del libro



En esta lectura unificada, la arquitectura financiera emerge como el núcleo más revelador. West describe cómo grandes inversores árabes manipulan depósitos, alianzas y retiradas de capital para controlar el Banco Fenicio, entidad solvente pero vulnerable a una crisis de liquidez.

La estrategia es clara: no buscan destruir el banco, sino dominarlo. Controlar el dinero es controlar la política. Y controlar la política es controlar el país.

La novela se convierte así en una parábola sobre cómo el poder económico desborda al político, lo compra, lo dirige y lo sustituye.

V. Ecos españoles: 2005–2026

En las entradas  al inicio detalladas se muestran ejemplos de cómo esta ficción sirve de marco interpretativo de episodios españoles:

  • operaciones financieras opacas,
  • rescates bancarios y puertas giratorias,
  • el caso Villarejo y sus ramificaciones corporativas,
  • silencios mediáticos selectivos,
  • tensiones diplomáticas y fronterizas como las vividas en Ceuta.

La obra de West se convierte, pues, en una clave simbólica para entender la relación entre dinero, poder y silencio en la vida pública española.

VI. Conclusión

La torre de Babel es una novela sobre la confusión, sí, pero también sobre la lucidez: la de quienes saben que el poder real no se ejerce en los parlamentos, sino en los despachos donde se decide el destino del dinero. Este compendio reúne tres lecturas —2019, 2022 y 2026— en una sola mirada: la ficción de West ilumina tanto el Líbano perdido como las fragilidades de nuestras democracias actuales. Una ficción que, desafortunadamente, suena cada vez menos a ficción.

martes, 1 de septiembre de 2026

La torre de Babel, versión española.

Me ha llegado un vídeo del periodista Ángel Castillón que muestra algunos de los asistentes a la celebración en la Embajada Española en Marruecos de la Fiesta del Trono en honor a Mohamed VI, a finales del pasado julio.  Fecha en la que miles de personas procedentes de Marruecos invadieron Ceuta.  Con inexplicable y escandalosa inacción por parte del gobierno central, cuyo máximo ejecutivo, Pedro Sánchez, tras una breve visita a la ciudad tomada, se fue de vacaciones a un palacete canario y allí permaneció veinticinco días.

 https://www.facebook.com/reel/1606225484431985

Los personajes vistos en el vídeo de Castillón son: Ángel Gabilondo, el Defensor del Pueblo; el periodista de la Cuatro, Nacho Abad; el ex presidente del gobierno, Felipe González;  el presidente de la  agencia de noticias EFE, Oliveras; el ministro de Agricultura Luis Planas y su esposa, presidenta/directora de la misión española de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), la agencia de la ONU especializada en migración, María Jesús Herrera Ceballos; y el juez Pedraz que instruye tres causas todas relacionadas entre sí: caso Leire Díez, la pieza separada económica (rastrear pagos y cuentas vinculadas al PSOE y a la trama) y la causa absorbida del juez Zamarriego, que añade miles de folios y pruebas digitales.

 

Asimismo, leí esta información, publicada en el digital “Periodismo alternativo”, cuya lectura íntegra recomiendo.

Los vínculos de figuras relevantes del PSOE con Marruecos: propiedades, negocios y su papel como lobistas | NR | Periodismo alternativo

Foto de Periodismo alternativo


Entre la visión de uno, la lectura del artículo y la endemoniada situación crítica de Ceuta sin respuesta válida y razonable por parte del gobierno central ha traído a mi memoria “La torre de Babel”, de Morris West. Un libro leído y releído en varias ocasiones, la última vez en 2019, comentario aquí detallado y al cual me remito: silvialeyendo: La torre de Babel, Morris West.

Sacado de Wikipedia, reproduzco información sobre el Líbano, país donde se desarrolla la trama novelesca de West:

Hasta los años 1970, el Líbano era el centro financiero de Oriente Próximo, lo que le valió el sobrenombre de la Suiza de Oriente Próximo. Sin embargo, su importancia económica se desintegró con la terrible Guerra Civil Libanesa de 1975–1990, que destruyó un equilibrio político ejemplar (…).El Líbano ha sido tierra de acogida de minorías perseguidas como los armenios (4%) y los palestinos (9,5%), asentados estos últimos en campos de refugiados.(…)Actualmente, la mayoría de los libaneses viven fuera de su país. Millones de personas de origen libanés se extienden por todo el mundo, en su mayoría cristianos, especialmente en América Latina. Brasil es el país que tiene la mayor población de expatriados libaneses en el mundo. (…)Colombia también tuvo un expresidente de origen libanés Julio César Turbay y la cantante Shakira. ​ Entre los mexicanos célebres de origen libanés están el multimillonario Carlos Slim, el actor y cantante mexicano Antonio Badú y la actriz y directora de cine Salma Hayek”., ​

 

 

 

martes, 25 de agosto de 2026

"La diáspora republicana", de Artís Gener "Tisner" ( o de Ceuta- hoy- a Argelés -ayer)

 Los sucesos de Ceuta, invadida por más de setenta mil personas procedentes e impulsadas por Marruecos el pasado 30 de julio, situación en la que continúa sin visos ciertos de inmediata solución, ha traído a mi memoria la lectura de unos cuantos libros, pero especialmente el de Artis Gener, “La diáspora republicana”. Libro que leí hace unos veinte años y que comenté ampliamente, es decir, realicé varios comentarios, que detallo al pie de esta entrada. Es un libro cuyo valor principal es testimonial. El primer gran testimonio el del propio Artis Gener, hablándonos de su particular historia en aquellos años inmediatos al fin de la Guerra Civil española, y luego los de las múltiples obras allí citadas, testimonio a su vez de otras particulares historias de otros refugiados españoles del bando republicano huidos de España tras la contienda. Testimonio todos duros, durísimos.

https://silvialeyendo.blogspot.com/2008/03/la-diaspora-republicana-por-avel-li.html

https://silvialeyendo.blogspot.com/2008/03/la-dispora-republicana-de-avel-l-arts_05.html

https://silvialeyendo.blogspot.com/2008/03/la-dispora-republicana-iii.html

https://silvialeyendo.blogspot.com/2008/03/la-diaspora-republicana-los-perdedores.html



sábado, 22 de agosto de 2026

“La Princesa de Clèves”, Madame de la Fayette.

La Princesa de Cleves”, Madame de la Fayette. Colección Biblioteca Básica Salvat, Libro RTV 98. Salvat Editores y Alianza Editorial, 1971. Traducción de Vicente Clavel. Publicada por primera vez en 1678 y considerada como la primera novela psicológica moderna. Ha sido una segunda lectura, la primera fue hace más de treinta años. Entonces y ahora he disfrutado con su lectura . Para mí  ha sido como adentrarse en esa parte no revelada por los libros de Historia sobre personajes famosos, pero a la postre igual que cualquier otro mortal, aman, odian, envidian, y, en fin, sienten y también padecen, y, por tanto, su conocimiento los humaniza y acerca al lector.

La novela va precedida por un ilustrativo prólogo de Daniel Sueiro en el que nos habla de la autora, la escritora francesa Marie Madeleine Pioche de La Vergne, condesa de La Fayette, más conocida con el nombre de Madame de La Fayette (1634- 1693) así como de su obra (1)de la que esta novela es clave y en relación a la que Sueiro nos dice: “Madame de Lafayette  hizo novela aristocrática, pero la hizo con una decidida, fina, inteligente y, en cierto modo, libre intención moral, purificadora de costumbres, pugnando por lograr en el reino de los sentimientos el equilibrio clásico que en otros aspectos pretendía también, a veces por la fuerza y la autoridad que puede dar el buen ejemplo, la corte absolutista a la que pertenecía”.

Tras mi primera lectura realicé un comentario donde expuse mis impresiones acerca de la trama, así como de la pareja protagonista, la princesa de Clèves y el duque de Nemours, comentario detallado al pie de esta entrada. Ahora, pues, destinaré estos párrafos a comentar aquellos otros aspectos de interés, entonces no considerados pero que, según creo, justifican la vigencia de esta “vieja” novela.

Obra a la que su autora le dotó de valor testimonial al reflejar la época del reinado de Enrique II, y también sus particulares experiencias personales encarnados en la protagonista, la joven princesa de Clèves, el único personaje de ficción, pero el cual, al igual que la escritora, contrajo a edad muy temprana un matrimonio sin amor con un hombre mucho mayor que ella. La novela,pues, respira veracidad. En los relatos allí desarrollados están descritos con rigor la corrupción moral y de las costumbres imperante entre los miembros de la realeza, la aristocracia francesa y el alto clero de la época. Con   la particularidad de que la mayoría de los personajes son históricos y existieron realmente, como por ejemplo los ya citados Enrique II y el Duque de Nemours, la duquesa de Valentinois (Diana de Poitiers), María Estuardo, reina de Escocia, los duques de Guisa, etc.

De Wikipedia transcribo, a continuación,  párrafo en torno a la importancia de esta obra” La princesa de Clèves”, en la cultura popular francesa:

En 2006, antes de convertirse en presidente de Francia, Nicolás Sarkozy hizo algunos comentarios negativos sobre el libro, argumentando que era ridículo que en los exámenes de entrada para funcionarios se incluyeran preguntas sobre ella. Sus comentarios fueron interpretados como una indicación de su opinión de que las universidades deben preparar a las personas para la vida en los negocios, y no «perder» el tiempo con cosas como la literatura. Como resultado, durante las protestas de los profesores universitarios en 2009 en contra de sus propuestas, se llevaron a cabo lecturas públicas de la novela en ciudades de todo el país. Las ventas de la novela se elevaron rápida".


Este episodio confirma que la novela sigue siendo un referente moral y cultural en Francia



https://silvia-aquellosprimeroslibros.blogspot.com/2009/06/la-princesa-de-cleves-de-madame-de.html

 

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(1) Madame de Lafayette fue una figura decisiva de las letras francesas del siglo XVII. Nacida en París en 1634 y cercana a los círculos intelectuales de la corte, cultivó una narrativa centrada en la psicología, la vida afectiva y las tensiones morales de la aristocracia. Sus obras principales:

  • La Princesse de Montpensier (1662) — novela corta que anticipa su estilo analítico y la exploración del conflicto entre pasión y deber.
  • Zaïde (1670) — relato de ambientación hispano‑árabe, publicado inicialmente bajo el nombre de Segrais, donde afina su interés por la introspección y la trama sentimental.
  • La Princesse de Clèves (1678) — su obra maestra, considerada la primera gran novela psicológica europea, un estudio magistral del deseo, la virtud y la presión social en la corte de Enrique II.
  • La Comtesse de Tende (póstuma) — nouvelle que retoma el análisis moral y la complejidad emocional de sus protagonistas.

Con estas obras, Madame de Lafayette inauguró una forma moderna de narrar: sobria, penetrante y centrada en la vida interior, que marcaría la evolución de la novela en Francia.

 

 

 

 

  

jueves, 20 de agosto de 2026

“Aquel país lejano”, Nevil Shute - (Enseñanzas)

El fenómeno migratorio y su problemática es un factor en constante crecimiento en todos los países avanzados europeos, entre los cuales es contada España, con dos ciudades autónomas, Ceuta y Melilla, y el Archipiélago Canario, las unas en el norte del continente africano y las islas en la plataforma africana, colindantes, además, con Marruecos, monarquía teocrática, país emergente con enormes desigualdades, cuyos habitantes buscan en otros territorios mejorar sus precarias condiciones de vida tanto económicas, como políticas y sociales. 

La crítica situación creada en Ceuta por la invasión de más de setenta mil personas a finales de julio pasado, ha traído a mi memoria la novela de Nevil Shute, “Aquel país lejano”, cuya trama se desarrolla en la Australia de los años cincuenta, inmediatos a la SGM. Ver comentario: silvialeyendo: Aquel país lejano, Nevil Shute.

En la novela, el protagonista masculino, Carl Zlinter, es un médico checo emigrado a Australia que trabaja como jornalero en un campo de tala de árboles.  Pues, según las normas migratorias australianas de la época, los emigrantes además de ser de raza blanca, estaban obligados a trabajar dos años para el gobierno antes de obtener la ciudadanía, viviendo mientras tanto, creo recordar, en lugares y estancias prefijadas por la administración australiana.

En la obra de Shute, destacan las normas migratorias vigentes en Australia en la época descrita, según las cuales los recién llegados debían trabajar dos años para el gobierno antes de obtener la ciudadanía. Un compromiso real, pensado para asegurar mano de obra en un país joven y en expansión, y para seleccionar a quienes estuvieran dispuestos a contribuir de manera efectiva a la construcción nacional.

Hoy, cuando España afronta episodios tan extremos como la entrada masiva de decenas de miles de personas en Ceuta, la política australiana que describe Shute —el requisito de trabajar dos años para el Estado antes de acceder a la ciudadanía— adquiere una resonancia inesperada. No porque debamos copiar modelos pretéritos sin más —cada país y cada época tienen sus circunstancias— sino porque la noción de ciudadanía como responsabilidad compartida ha desaparecido casi por completo del debate público. Se habla de derechos, de acogida, de integración… pero muy poco de obligaciones, de reciprocidad, de los límites materiales y sociales que cualquier Estado debe gestionar para no fracturarse.

La crisis ceutí ha mostrado, con crudeza, que un sistema migratorio sin criterios claros, sin mecanismos de integración real y sin exigencias verificables, termina generando un doble daño: para quienes llegan y para quienes ya viven allí. Y en ese vacío de responsabilidad —política, administrativa y moral— la ciudadanía se convierte en un concepto difuso, casi sentimental, desligado de la realidad.

La novela de Shute nos  recuerda que la prosperidad de un país se sostiene con normas que articulan la convivencia y en compromisos que todos deben asumir.Y por tanto sea imperiosa la necesidad de reglas que permitan que la comunidad funcione sin que unos paguen el precio del desorden que otros generan.

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lunes, 17 de agosto de 2026

De la novela "Hospital de sangre "de Frank G. Slaughter al espigón del Tarajal, en Ceuta , España, Europa.






En Hospital de sangre, Frank G. Slaughter describe ese hospital improvisado junto al frente: tiendas de campaña pegadas al barro, barcos convertidos en quirófanos, médicos atendiendo a heridos de uno y otro bando mientras la guerra respira a pocos metros. Aquella precariedad —cruda, urgente, inevitable— tenía al menos una justificación: estaban en mitad del campo de batalla.

Pensar en Ceuta hoy obliga a una comparación incómoda y nos induce a la necesidad de levantar allí un auténtico “hospital de sangre”, un hospital de campaña estable mientras dure la crisis, con medios suficientes, personal formado y protocolos centrados en salvar vidas. Lo cual no sería una extravagancia literaria, sino la mínima exigencia de humanidad por parte del Estado español. Preparar dispositivos de rescate y atención médica como si se tratara de una operación militar de salvamento —y no de una simple gestión policial— es lo que dicta la realidad, no la retórica institucional.

La literatura, pienso,  a veces, ilumina lo que la política prefiere oscurecer. Slaughter imaginó hospitales que se montaban donde hicieran falta, sin excusas, sin burocracia, sin miedo a reconocer la magnitud del sufrimiento. Y hay momentos, como en Ceuta ahora, en los que la dignidad humana exige actuar con la urgencia de la guerra, aunque los comunicados oficiales insistan en hablar de normalidad.


viernes, 17 de julio de 2026

“Paradiso”, de José Lezama Lima

 “Paradiso”, de José Lezama Lima. Colección Letras Hispánicas. Edición de Elisa Lizama Lima. Cátedra.


Me está costando hacer el comentario de esta novela del escritor   José Lezama Lima (La Habana, 1910–1976) uno de los escritores más singulares de la literatura hispanoamericana. Poeta, narrador y ensayista, creador de un universo barroco y desbordante donde la imagen es el centro de todo. Dirigió la revista Orígenes, impulsó a una generación de autores y convirtió a La Habana en una ciudad mítica dentro de su obra. En 1966 publicó Paradiso, novela compleja, autobiográfica y profundamente imaginativa, hoy considerada un clásico del neobarroco. Para mí, sin embargo, una nostálgica evocación de Cuba y su Habana-Vieja, la que yo conocí y viví en mi ya muy lejanas niñez y adolescencia.

Densísima obra, muy barroca toda, la trama, el lenguaje, las formas escritas y los personajes. Entre estos últimos, los secundarios de la primera parte e inspirados en su propia familia, me han resultado entrañables, pues los he visto como representaciones de tipos humanos que se dieron en la Cuba inmediatamente anterior y posterior a la independencia de España, y en cuya descripción y particulares historias hallé la parte más amena de la novela. Pero no puedo decir lo mismo con el conjunto de la trama y aún menos de los capítulos finales donde varios personajes parecen ser desdoblamientos del propio Lezama, del Lezama íntimo, o sea, su homosexualidad, frustraciones, patologías y limitaciones. Más que cubano, fue habanero. La belleza y la singularidad de La Habana se evoca con la lectura de este libro y muy especialmente, La Habana Vieja, desde la Universidad, calle San Lázaro, hasta los muelles, el Malecón, el cruzar la bahía con las lanchas de Regla y Guanabacoa, el entonces centro comercial de las calles Neptuno y Galiano, y, qué decir, de la maravillosa evocación de la calle Obispo, con numerosas librerías y su Ten-Cent. No deja monumento histórico o natural de ser aludido en su novela, los castillos del Morro y de la Punta, fortalezas en las que trabajó su padre y él mismo, el río Almendares, Santiago de las Vegas al Sur de La Habana…

Resumiendo, es una novela de lectura compleja, es decir, liosa, con un barroco, lenguaje y pasajes sexuales eróticos que rayan en la aberración, al menos para mí.

 

lunes, 13 de julio de 2026

El jurado, John Grisham

"El jurado", publicada en 1996,  novela de suspense policíaco en la que John Grisham despliega con precisión  su visión del sistema judicial estadounidense. Mundillo bien conocido por él, quien antes de convertirse en el novelista más vendido de EE.UU., ejerció como abogado y militó en el Partido Demócrata. Experiencia de las que sus novelas son buena muestra. 

En obras como La tapadera, El informe Pelícano o Legítima defensa —todas llevadas al cine— Grisham convierte los tribunales en escenarios donde se cruzan intereses económicos, estrategias turbias y una justicia que rara vez aparece como neutral.



En El jurado, la trama se sitúa en Nueva Orleans, en plena zona del Golfo, y gira en torno a una demanda contra una poderosa industria tabacalera. Los personajes centrales —Wendall Rohr, Rankin Fitch, Nick Easter y Marlee— encarnan distintas formas de presión, manipulación o interferencia en el proceso judicial. El jurado popular, teóricamente pilar democrático del sistema anglosajón, aparece aquí como una institución vulnerable, expuesta a influencias externas y a la compra de voluntades.

Grisham no salva a nadie: ni la defensa, ni la acusación, ni el propio jurado actúan con ortodoxia. Todos, como suele decirse, “traen el agua a su molino”. Y el juez que arbitra el caso lo hace con demasiada candidez . El resultado es una visión descarnada de la justicia estadounidense: un territorio donde quien tiene la bolsa más llena inclina la balanza a su favor.

Hasta aquí, ficción. Pero la lectura, inevitablemente, me lleva a pensar en nuestra realidad.

La justicia española: lentitud, coste y sospecha

En España no tenemos un jurado con el arraigo cultural del mundo anglosajón. Aquí confiamos más en tribunales profesionales, lo que crea una distancia entre ciudadanía y sistema judicial. Pero el problema, a mi juicio, no es tanto el modelo como su funcionamiento real.

La justicia española es lenta. Lentísima. Y esa lentitud es una forma de injusticia: un proceso que se prolonga durante años favorece siempre al litigante con mayor solvencia económica, capaz de resistir, recurrir y pagar abogados durante todo el tiempo que haga falta.

Además, es cara. Litigar en España supone asumir costes elevados, lo que convierte la igualdad ante la ley en un principio más teórico que práctico.

A esto se suma la creciente politización del discurso sobre la justicia. En estos momentos hay numerosas causas que afectan a familiares del presidente del Gobierno, a exministros y a altos cargos del PSOE. La reacción de algunos de ellos —y de su entorno mediático— ha sido recurrir al término lawfare, insinuando veladamente una prevaricación judicial.

Conviene recordar que la prevaricación es una acusación gravísima y que solo puede establecerse mediante resolución judicial firme. Las insinuaciones políticas, por muy ruidosas que sean, no sustituyen a los hechos ni a las sentencias. Es importante contrastar siempre estas afirmaciones con fuentes fiables y con las decisiones de los tribunales.

Una conclusión incómoda

La novela de Grisham muestra un sistema judicial contaminado por intereses económicos. Y, aunque los mecanismos sean distintos, la sensación de fondo es universal: la justicia, cuando es lenta y costosa, deja de ser igual para todos.

En Estados Unidos, en España y en cualquier parte del mundo, la justicia se vuelve más accesible para quien puede pagarla y más esquiva para quien no. Grisham lo narra desde la ficción; nosotros lo vemos cada día en los titulares de las noticias.


miércoles, 1 de julio de 2026

“Arrabal!, George Simenon

“Arrabal, George SimenonColección “Las novelas deSimenon”. Luis de Caralt Editor, 1975.






Novela que se lee con interés pese a que su protagonista es un personaje despreciable. Impresión que desde que se inicia la lectura invade al lector. Es descrito como un individuo extraño, un farsante, alguien que no quiere a nadie, salvo a sí mismo, pero que tiene el don de cautivar con su labia a las gentes. No hay trama y sí mucha descripción. Descripción de ambientes y de tipos humanos propios de un barrio periférico. Barrio que el protagonista hace ya cerca de veinte años abandonó y dejó de contactar con todos, también con sus padres. Ha recorrido medio mundo con múltiples y variadas experiencias vitales, incluida la prisión. Ahora ha decidido regresar, viene acompañado de una moza de un burdel, la cual “gestiona”.

Con estos antecedentes expuestos, no puedo añadir mucha cosa más. Quizás hablar de aquellos aspectos positivos hallados en esta lectura que son los ya apuntados, la descripción de la ambientación de un barrio y los personajes secundarios, arquetipos humanos en su mayoría, que lo habitan. Como siempre, muy logrados. En especial Matilda y su vivienda.

Historia, protagonista y final sórdidos. 

miércoles, 3 de junio de 2026

“Monseñor Quijote”, Graham Greene.





Monseñor Quijote”, Graham Greene. Editorial Argos Vergara,S.A.,dic.1982. Título de la edición original:”Monsignor Quixote”.Traducción: Jaime Zulaika. 

El padre Leopoldo Durán, sacerdote español  amigo de Greene citado por éste en su dedicatoria de la novela,  considera que el nacimiento de  esta obra se produjo en un viaje que realizaron juntos a Salamanca donde visitaron la tumba de Unamuno.

Hace ya unos cuantos años leí por primera vez este interesante libro del escritor británico, ambientado en la España de los años inmediatos a la muerte de Franco. En aquella ocasión centré mi atención en los contrastes ofrecidos por las dos figuras protagonistas, el cura párroco y el ex alcalde comunista de un pueblo de La Mancha. Binomio fundamentado en la pareja de Don Quijote y Sancho de la inmortal obra de Cervantes. Aunque en la ficción de Greene, Monseñor Quixote es el simplón y Sancho(Enrique Zancas) el más listo y rico tanto en experiencias vitales como en lecturas de  autores de diversas ideologías. Entonces pasé por alto las discrepancias y conflictos, graves por cierto, entre el cura y su obispo que dan lugar a la trama novelesca.

En esta segunda lectura las diferencias ideológicas de los protagonistas pasaron a un segundo plano y me fijé más en la similitud de sus razones íntimas, es decir de sus convicciones personales y modos de ser. Ambos, los dos, son personas buenas y de fe sincera en sus respectivas creencias. En el caso del curita, un alma de Dios, para Dios y también para su prójimo. Fiel practicante de la Ley Evangélica de Justicia, Verdad y Caridad (Amor) y sus lecturas o libros se  ciñen a los Cuatro Evangelios,  los manuales del teólogo alemán Heribert Jone,  "Las confesiones" de san Agustín, "El tratado del amor de Dios " de san Francisco de Sales y Las cartas de Teresa de Liseaux, (Marie-Françoise Thérèse Martin), conocida como Santa Teresita del Niño Jesús.

Creo que esta novela fue la última que escribió Greene( 1982) y  también es una muestra del conocimiento del escritor británico sobre la realidad española de ese momento. En ella se habla de ETA, del conservadurismo extremo de las autoridades religiosas, encarnado en la ficción por el Obispo y por el vicario que mandan como sustituto del Padre Quixote, del OPUS DEI y de sus fuertes influencias en la sociedad española de aquella época, de Unamuno, del Valle de los Caídos, de los indianos, aquí llamados “mexicanos”, cuando en la práctica real, serían de nacionalidad argentina, venezolanos o cubanos, pues cualquiera de estos tres países fue el destino de una mayoría de los gallegos y asturianos que, en el pasado siglo XX, emigraron a América y algunos de ellos, incluso, regresaron ricos.

En resumen, he vuelto a disfrutar  leyendo esta entretenida novela del escritor británico en la que recrea con conocimiento y cercanía la situación política, social y religiosa de la España inmediata al restablecimiento de la democracia.

Graham Greene es uno de mis escritores preferidos y todas las novelas suyas que he tenido la oportunidad de leer han sido de mi agrado porque me han aportado conocimiento y reflexiones acerca del enrevesado ente que todo ser humano constituye.

Seguidamente detallo las  entradas  que escribí tras mi primera lectura de esta novela de Greene.

silvialeyendo: "Monseñor Quixote", de G.Greene(El malvado Pilatos)(*)

silvialeyendo: Los abstemios (o de la abstención) (Monseñor Quixote) , febrero 19, 2007

silvialeyendo: Los mexicanos de Monseñor Quixote, novela de Graham Greene - febrero 2007

silvialeyendo: Monseñor Quixote (España y Greene)

silvialeyendo: Monseñor Quixote (El Sancho comunista)

silvialeyendo: Monseñor Quixote, por Graham Greene, febrero, 2007











sábado, 23 de mayo de 2026

El ruido y la furia, de William Faulkner

 El ruido y la furia, de William Faulkner

. Biblioteca de Autor William Faulkner. Colección “El libro de bolsillo”. Alianza Editorial, 2005. Traducción: Mariano Antolín Rato.




Hace ya unos cuantos días que terminé de leer esta conocida novela del escritor estadounidense, William Faulkner. Estuve a punto de interrumpir su lectura, tal como hace unos años hice con otra de sus obras, “El villorrio, porque ni los personajes ni la trama me gustaban. Mucha sordidez .

Este libro junto con “La campana de cristal” y “Fahrenheit 451” los había sacado prestados de la Biblioteca Municipal y tenía un plazo para devolverlos. Empecé con la novela de Sylvia Plath, seguida por “Fahrenheit 451”, dejando la de Faulkner para lo último. Cuando empecé a leerla no entendía nada, bueno más bien me veía ante una enmarañada historia, desarrollada en alguno de los estados del Sur de los EEUU, en los años rondando la Gran Depresión en la que había niños, blancos y negros, una abuela que agonizaba, una mamá que sufría de jaquecas o parecido, y unos cuantos servidores negros, entre los cuales destacaba Dilsey. No entendía bien la situación, pero resistí hasta la segunda parte en la que al menos se sobreentendía que el narrador, Quentin, contaba sus vivencias en un determinado día. Y fue en esa etapa cuando llegué a cerrar el libro e incluso pensé en devolverlo de inmediato a la Biblioteca. Finalmente, no lo hice y me alegro de ello.

Es una enrevesada historia de una aún más enrevesada familia sureña venida a menos. Quentin, Caddy, Benjey y Jason, los cuatro hermanos Compson, son los principales protagonistas de los cuatro episodios o capítulos de la trama argumental desarrollada en cuatro distintas fechas y también narrador. El primero y el más confuso de todos, 7 de abril de 1928, es el que corresponde a los interiorismos (pensamientos o diálogos interiores) o, no sé cómo llamarlos, de Benjy, un deficiente psíquico, un niño grande que quiere mucho a su hermana, llorón empedernido, del que siempre cuida un muchachito nieto de Dilsey. Lo llevan y lo traen y sufre con la ausencia de su hermana.

El segundo episodio o capítulo, 2 de junio de 1910 está protagonizado por Quentin, mayor de los hermanos Compson, teniendo como escenario Havard, a donde ha ido a estudiar y para lo cual se ha precisado vender un prado o parte de la propiedad familiar. Pasaje entremezclado de recuerdos y añoranzas de personas con hechos y circunstancias del pasado. Presagias un mal final.

El tercero, 6 de abril de 1928, es el de mayor claridad, aunque protagonizado por el odioso personaje de Jason, tipo egoísta, racista, envidioso y cruel, que no quiere a nadie, salvo a sí mismo. Capítulo de cuya lectura el lector puede tomar conocimiento del intríngulis de la historia. Una enredada trama en torno a una familia pudiente de un estado del Sur de los EEUU en fase de caída y disolución.

En esta novela hay un entrañable personaje, Dilsey, la fiel sirvienta negra, personaje que me ha traído a la memoria a Calpurnia, “Cal”, cocinera y cuidadora de los hermanos Jem y Scout, en la práctica una amorosa abuelaza y la que enseñó a leer a la niñita de “Matar a un ruiseñor”.  En ambas obras el amor y fidelidad que estas personas muestran por los distintos miembros de la familia a la que por generaciones han servido es digno de resaltar, así como sus principios morales y religiosidad, en contraste con los blancos ricos que les rodean, teniendo sus propias iglesias, es decir, todos sus miembros desde el predicador hasta los feligreses son de raza negra. Y en las dos ficciones hay un pasaje en que tanto Dilsey como Cal conducen consigo, imponiéndolos, a Bengy(niño grande) en el caso de Dilsey, y a los pequeños Jem y Scout, en el de Cal.

 

 

 

 

 

 

“Matilda, Roald Dahl.

 

“Matilda, Roald Dahl. Ilustraciones de Quentin Blake. Alfaguara Juvenil, 52 edición, Traducción:1989 Pedro –Barbadillo. Diseño de la colección: Manuel Estrada. Lectura para mayores de 12 años.





Libro que ronda por casa desde hace unos cuantos años, lectura recomendada a mis nietos cuando estudiaban secundaria. Basado en él hay una película dirigida por Danny DeVito; un musical  a cargo de la Royal Shakespeare Company y, una película adaptada del citado musical.

Es la historia de una chiquilla de tan sólo cinco años, de inteligencia muy superior y poderes especiales, con unos padres desastrosos, que poco o nada la quieren y estiman. Con escasos cinco años, ya se ha leído todas las más famosas obras y autores universales. El negro panorama de la pequeña en su casa se verá eclipsado con los abusos y arbitrariedades de la directora de la escuela, la Srta. Trunchbull, (Troncha toros) con el alumnado del centro público al que asistirá Matilda.

 Todo el libro es una sarta de historias y anécdotas increíbles, con unos padres y maestros que no son modelos de ejemplaridad, y sí todo lo contrario, con la excepción de la joven Honey (Srta. Miel). Consiguientemente, no entiendo el éxito de esta obra y mucho menos que sea dada como recomendación de lectura a los niños. ¿Qué enseñanza se les da?  ¿Qué se espera que puedan aprender? ¿Qué los libros puedan ser el sustituto del amor y cuidados paternos, amor y cuidados que son obligados(deber) de los padres con sus hijos? ¿Qué si los mayores son malos, tú debes responderles con artimañas y métodos parecidos o superiores a los de ellos? ¿Qué la escuela es un nefando lugar donde los malos maestros y profesores campean a sus anchas abusando de los pobres niños? Sinceramente prefiero las historias y cuentos infantiles oídos en mi ya lejanísima niñez, que a mi vez expliqué a mis hijas e incluso a mis nietos, entre los cuales me viene a la memoria , quizás porque fuera uno de mis preferidos, la versión de Walt Disney de “Alicia en el País de las Maravillas”, porque la original, la de Lewis Carrol, no me gustó nada de nada.

Las ilustraciones tampoco me han entusiasmado mucho, pero para gusto se han hecho colores.

 

jueves, 21 de mayo de 2026

“Fahrenheit 451”, Ray Bradbury

 



“Fahrenheit 451”, Ray Bradbury. Libros del Zorro Rojo. Ilustraciones:  Ralph Steadman. Traducción: Marcial Souto. Se publicó en 1943. Referente dentro de las obras distópicas. Es otro de los libros que saqué prestado de la biblioteca municipal.  Hace muchos años vi una película basada en esta obra.


Es una novela fantasiosa que nos describe una sociedad en una época futura indeterminada, pero ya con muchos avances tecnológicos y la existencia de máquinas y robots sofisticados que controlan a las gentes,  cuya trama se desarrolla en un país en la que la principal función y actividad del cuerpo de bomberos no es apagar incendios, sino provocarlos con el fin de destruir los libros y perseguir a sus tenedores, pues son considerados peligrosos ya que pueden despertar el espíritu crítico del lector. 451 son los grados de la escala Fahrenheit a los que arde el papel.  El protagonista es un bombero, Guy Montag, casado con Mildred, una pusilánime mujer pendiente de la programación televisiva y de reuniones con otros similares a ella, gentes carentes de personalidad e ideas propias que viven entretenidos por una programación insustancial.  El azar lleva un día a Guy a toparse con una vecinita, Clarisa McClellan, que es un verso libre en aquella sociedad. El bombero a partir de sus conversaciones con Clarisa empieza a cuestionarse el sistema del mundo en el que vive. 


La edición por mí leída, una edición polaca, no me ha gustado. A la fealdad del argumento o de la historia se une los dibujos que la ilustran. Figuras muy feas en las que predominan los colores rojos, naranjas y negros. En suma, no me gustó, pero no por ello dejo de valorar la importancia de esta obra en cuanto a su poder de anticipación, publicada en 1943,  y por tanto  una advertencia del control de las sociedades por parte de gobernantes no democráticos. Una mirada a nuestro alrededor nos hace sospechar avanzamos a pasos agigantados a modelos de sociedad parecidos a los allí descritos.