sábado, 7 de octubre de 2017

Vientos del pueblo , de Miguel Hernández



Vientos del pueblo me llevan,

vientos del pueblo me arrastran,
me esparcen el corazón
y me aventan la garganta.



Los bueyes doblan la frente,
impotentemente mansa,
delante de los castigos:
los leones la levantan
y al mismo tiempo castigan
con su clamorosa zarpa.



No soy un de pueblo de bueyes,
que soy de un pueblo que embargan
yacimientos de leones,
desfiladeros de águilas
y cordilleras de toros
con el orgullo en el asta.
Nunca medraron los bueyes
en los páramos de España.



¿Quién habló de echar un yugo
sobre el cuello de esta raza?
¿Quién ha puesto al huracán
jamás ni yugos ni trabas,
ni quién al rayo detuvo
prisionero en una jaula?



Asturianos de braveza,
vascos de piedra blindada,
valencianos de alegría
y castellanos de alma,
labrados como la tierra
y airosos como las alas;
andaluces de relámpagos,
nacidos entre guitarras
y forjados en los yunques
torrenciales de las lágrimas;
extremeños de centeno,
gallegos de lluvia y calma,
catalanes de firmeza,
aragoneses de casta,
murcianos de dinamita
frutalmente propagada,
leoneses, navarros, dueños
del hambre, el sudor y el hacha,
reyes de la minería,
señores de la labranza,
hombres que entre las raíces,
como raíces gallardas,
vais de la vida a la muerte,
vais de la nada a la nada:
yugos os quieren poner
gentes de la hierba mala,
yugos que habéis de dejar
rotos sobre sus espaldas.



Crepúsculo de los bueyes
está despuntando el alba.



Los bueyes mueren vestidos
de humildad y olor de cuadra;
las águilas, los leones
y los toros de arrogancia,
y detrás de ellos, el cielo
ni se enturbia ni se acaba.
La agonía de los bueyes
tiene pequeña la cara,
la del animal varón
toda la creación agranda.



Si me muero, que me muera
con la cabeza muy alta.
Muerto y veinte veces muerto,
la boca contra la grama,
tendré apretados los dientes
y decidida la barba.



Cantando espero a la muerte,
que hay ruiseñores que cantan
encima de los fusiles
y en medio de las batallas.


Miguel Hernández  es el autor de esta imperecedera poesía dedicada a España y sus gentes  que hoy, 8 de octubre de 2017, me complazco en recordar , bien mediante la lectura del texto o escuchando la versión musical de Los lobos. 

Seguidamente, copio y pego algunos de los párrafos a mi modesto entender más significativos del artículo suscrito por Monroy en el 75 aniversario de la muerte del poeta alicantino, titulado "‘Miguel Hernández fue anticlerical pero no ateo’, cuya lectura íntegra recomiendo:
"... recuerda Juan Antonio Monroy, las canciones de Joan Manel Serrat han sido la forma en la que han descubierto la literatura de Miguel Hernández. En 2010 el cantautor catalán publicó su segundo disco de homenaje al poeta alicantino: “Hijo de la luz y de la sombra”, con la letra de 13 poemas de Hernández. Ya en el 1972, y en un contexto mucho más difícil para el reconocimiento del poeta, Serrat había dado repercusión a la literatura de Hernández con un disco que titulaba con el nombre del autor(...)El “ambiente de clericalismo asfixiante” en el que creció Miguel Hernández, explica Monroy, marcó sus primeros escritos. Aprendió a coger la pluma en una escuela católica, e “inevitablemente” esto marcó su primera poesía(...)”No es cierto que la muerte moviera a Miguel de sus convicciones anticlericales”, explica Monroy. “Ser anticlerical en España no ha significado necesariamente ser ateo, como ha pretendido durante siglos la Iglesia católica”. “Han sido legión los escritores que se han manifestado contra el dogma católico pero no contra Dios. Grandes figuras de las generaciones literarias del 27 y del 98 fueron anticlericales, pero creyentes en la inmanencia y trascendencia de Dios”.También Hernández fue uno de ellos, defiende Monroy. El autor francés Louis M., en un breve libro titulado “Perfil religioso de la generación española del 36” considera que “a Miguel Hernández lo apartaron de la Iglesia Católica los propios sacerdotes pero él nunca se apartó de Dios”. Jesús Poveda, por su parte, afirma que “Hernández perdió la fe en su infancia, pero no la fe en Dios”.

domingo, 3 de septiembre de 2017

Scissors, (La vida une y separa), Cecil Roberts.

La vida une y separa, Cecil Roberts. Luis de Caralt, 1952, 2ªedición, marzo 1958. Título de la obra original: SCISSORS, versión española de I.R., libro dedicado a Harry Cunninghan Brodie.

Es una segunda lectura, realizada entre febrero y marzo de este año, pero cuyo comentario he ido retrasando, atraída por la realidad cotidiana  y política de Cataluña, comunidad de España donde me ha tocado vivir. Así las cosas, llevo días tratando de comentar  el libro de Cecil Roberts, cuyo título en versión original inglesa “Scissors”, significa “Tijeras”, apodo asignado por los compañeros de estudios al protagonista de la novela, John Narcissus Dean. Es de suponer que por la similitud fonética con el segundo de sus nombres. Similitud sonora que no se da en la lengua  castellana, en cuya versión el título impuesto fue “La vida une y separa”, en alusión más bien al movimiento de las tijeras.

La nueva lectura me ha hecho ver aspectos y consideraciones nuevos que antes pasé por alto. Entre ellos el bastante significativo de que el libro está dedicado a HARRY CUNNINGHAM BRODIE, hombre de negocios y político británico, según Wikipedia, nacido en Canadá (Columbia Británica) que  se educó en “Winchester College” y  fue parlamentario por el Partido Liberal de 1906 al 1910.Participó en la PGM en Egipto y Francia, y, posteriormente, se dedicó a la actividad mercantil figurando como presidente de importantes empresas británicas en el extranjero.

La novela gira en torno al joven “Scissors”, hijo de un ciudadano  británico de clase acomodada que trabaja para una multinacional inglesa. La historia se desarrolla en el primer cuarto del pasado siglo XX (*),y consta de cuatro partes bien diferenciadas, en las que son descritas la infancia, la adolescencia y juventud del protagonista, con escenarios también bien distintos según etapa.  Correspondiendo   el inicio y final de la obra a   los territorios de alrededor de  Amisya, en el Norte de Turquía.

La parte  más amplia y sustanciosa, según creo,  es la  segunda, la referida a la adolescencia de Scissors, cuando  con sólo catorce años es internado en una institución para varones  de similar prestigio a Eaton. Cecil Robets da  descripción puntualizada tanto de los regentes de la institución, del ambiente allí imperante, como de  los compañeros y de sus respectivos contextos sociales,  entre los cuales destacan Vernley,  Lindon, y  Marsh, todos ellos representantes de familias de elevado nivel económico. En este punto del ambiente general que rodeaba a estos jóvenes en el internado, que es ampliamente descrito en la novela, me resultó llamativo las altas miras e inquietudes, políticas y filosóficas,   allí narradas por parte  de unos jovenzuelos  quinceañeros- que es la edad media de la etapa de internado -  así como que las citas de sus lecturas y los autores preferidos fueran casi exclusivamente los  de su misma nacionalidad, con lo cual me ha parecido un cierto enaltecimiento  de “ lo  británico”. Es decir, he interpretado como si la pertenencia a esta nacionalidad y su cultura dotase a sus miembros de superioridad dentro del conjunto de la raza humana. Criterio, obviamente, no compartido, pues considero que todos los seres humanos somos de parecida composición,  unos rubios, otros morenos, unos altos, otros bajitos, aquel eslavo, otro anglosajón, el de más allá asiático…, pero todos, idénticos,  en cuanto a la debilidad, flaqueza, de nuestra humana condición. Que en esto de las "flaquezas" si que somos todos muy parecidos

Particularmente, en esta segunda lectura, la parte de la novela que más me agradó por entenderla más universal, es decir, experiencias narradas  extensibles a cualquier ser humano de cualquier raza, religión y nacionalidad,  es la que narra la incorporación del atribulado John al mundo laboral, inesperadamente “sacado “de un idílico mundo. Me parecieron muy realistas tanto la descripción de los estados de ánimo del joven Scissors como de los nuevos personajes incorporados al elenco de  la novela; tipos humanos corrientes con muchísima probabilidad de encontrarlos en cualquier sociedad a todo lo ancho y largo de este Mundo.  
_______________

(*)En aquel entonces Inglaterra era el  eje de un gran imperio colonial, con sus gentes diseminadas por sus vastos territorios, en los que usualmente solían formar parte de las élites del lugar

miércoles, 16 de agosto de 2017

La vuelta de don Camilo, de Giovanni Guareschi

La vuelta de don Camilo, de Giovanni  Guareschi, Edición Suma de Letras, marzo 2004. 
Traducción Fernando Anselmi.

Desde 2016 llevaba leyendo esta segunda parte de Don Camilo, “Un mundo pequeño”. Leía   capítulos sueltos, escogidos  un poco al azar. Así y aunque ya había leído unos cuantos, finalmente opté por  recomenzar su lectura y  leerlo tal como tengo por costumbre capítulo tras capítulo, desde un principio hasta el final. Un final que fue hacia mediados de julio de este 2017.  Es un libro grueso de 547 páginas, pero que no se hicieron pesadas debido a las múltiples historias, de variado fondo argumental, aquí contadas que giran en torno a los dos grandes brutos, don Camilo y Peppone, un cura y alcalde de un pueblecito  de la llanura del  Po, formado por  gentes sencillas como sencillos, elementales y comunes a todo el género humano son sus relaciones y  los sentimientos por ellos encarnados – amor, odio,  generosidad, egoísmo, bondad, interés, codicia, cerrazón…- Contrastes que son armonizados por una fe humilde, de profundo arraigo, en Dios, Supremo Hacedor, y en Jesucristo, Mesías Salvador que desde su Cruz, sin ruido alguno y aparentemente estático, vigila y cuida de todas sus ovejas, incluidas las descarriadas.



En esta segunda parte, opino,  Guareschi ha logrado continuar con el  éxito alcanzado con  Don Camilo, “un mundo pequeño, porque también aquí las narraciones  expresan emociones universales como universales son  sus personajes, que puedes hallar (toparte con ellos)   en cualquier punto del globo, y tiempo histórico(ayer, hoy, mañana). 

Particularmente las que más me impresionaron fueron “Los espíritus”(conmovedora historia, "una condenada historia de guerra"; “El ángel del 1200”, “El anillo”, “La Virgen fea”, “Un fantasma de sombrero verde”, “Menelik”, “Comercio”, y “Victoria Proletaria”. Como puede observarse, son unas cuantas y cada una con su enseñanza. Unas tristes, otras tiernas, la mayoría jocosas. En suma, ¡buena lectura! Puede que en  venideras ocasiones, comente con detalle alguna de estas historias.



lunes, 7 de agosto de 2017

La gente de Smiley, John Le Carré

La gente de Smiley, Le Carré, Editorial Argos Vergara, 1980.Título de la edición original   ”Smiley´s people”.  Traducción Horacio González Trejo. Sobrecubierta Antonio Lax y Francisco Ontañón.

Lo acabé de leer el 6 de agosto. Se trata de una enrevesada y plomiza historia de espías con un gran protagonista central, George Smiley, agente ya jubilado de los famosos servicios secretos del Reino Unido, secundado por  otros miembros en activo  del mismo cuerpo.  Los lúgubres y  principales escenarios se sitúan en Londres, París, Hamburgo, Berna, y Berlín, en días invernales con lluvia y nieve, en los ya lejanos tiempos llamados de la “ Guerra Fría” (*). 
Libro de casi cuatrocientas páginas de letra más bien pequeña, de lectura poco amena, en la que con demasiada frecuencia los párrafos de los diálogos entre los personajes llevan intercalados datos y reflexiones ajenos a la cuestión principal. Particularidad muy repetida a todo lo largo del libro que, al menos en mi caso, me obligaron- muchas veces- a releer los párrafos  con el fin de “casar” el principio con el final de la frase, y enterarme o creer enterarme de lo que leía. (**)
 . 
No obstante decidí continuar con su lectura por las tres siguientes razones:
1)      Conocer el desenlace final de la trama argumental. Que no se desvela hasta las dos o tres últimas páginas de las 365 que tiene el libro.
2)      Me resultó interesante leer acerca del  contraste entre los modos, los medios y las formas de actuación entre dos tipos de servicios de inteligencia de países diametralmente opuestos en cuanto al sistema político - económico de sus respectivos gobiernos: Reino Unido( y sus primos los EEUU) versus  la Rusia soviética. Es decir, entre  un país democrático en el que sus agentes son un cuerpo de  funcionarios,  sujetos todos ellos a unas normas y disciplinas funcionales y de organización, según el escalón jerárquico ocupado, que actúan (se mueven) dentro de un  presupuesto económico fijo y limitado, con periódica liquidación de gastos, pero sometidos todos ellos, tanto los mandos como las bases,  a  reglas  y protocolos    rigurosos de control de sus actuaciones (movimientos) como de los dineros dados. Y a los que, como a cualquier otro funcionario, el cese (quitarle del puesto) le puede llegar bien por tener la edad reglamentaria de jubilación, o por la simple arbitrariedad de un superior que quiere cambiar de equipo y sustituir a los antiguos y eficientes por nuevos elementos más adictos a su persona  y utiliza el convincente argumento para cualquier administración pública, de la reducción de  costes. Aunque, en muchas ocasiones, estos elementos menos costosos resulten, finalmente,  ineficaces e inexpertos, y, consecuentemente, se “destroce”  algo que funcionaba bien.
Frente al panorama anterior, la novela de Le Carré nos ofrece  la visión de los servicios secretos de un país de régimen comunista, donde se percibe imperan el  autoritarismo, la opacidad, las purgas, el exilio, y también la muerte como modo de eliminar al que estorba a los intereses del superior o superiores de turno. Un conjunto de seres que- no obstante-  dada su especial condición de agentes secretos tienen la oportunidad de vivir en el extranjero con condiciones  a años luz de las que disfrutan el resto de sus paisanos. Y no me refiero a condiciones económicas, sino a cositas más rudimentarias, más del día a día, como son el uso y disfrute de productos (alimentos, vestidos, viviendas confortables, aparatos electrónicos, etc.), comunes y extensibles, por otra parte,  al ciudadano común, según su bolsillo y/o capacidad de endeudamiento, que vive en un país de los del  mundo libre occidental, pero que al ciudadano común y corriente de un país de la órbita comunista( las “repúblicas socialistas soviéticas, que conformaban la URSS)  les está (estaba)  vetados .  Servicios de inteligencia, en suma, mandados por una élite de individuos que están muy por encima del resto y viven rodeados de todos los lujos y ventajas que están negados a sus compatriotas.  
3)Y como tercera razón, haberme acercado al mundo de los refugiados y disidentes del régimen comunista de la Rusia Soviética, gentes que según expone Le Carré en su ficción, pululan(¿pululaban?) por  algunas ciudades europeas, tal apestados, en situaciones de extrema precariedad e indefensión, controlados y utilizados por todos los servicios secretos, en sus modalidades de infiltrados, agentes dobles, chivatos  etc, .
Otro aspecto interesante que me ofreció esta lectura fue conocer las ventajas coercitivas del chantaje sobre el soborno. Técnica, al parecer, muy empleada  por los servicios de inteligencia . ¡Qué peligro!
_____________  
 
(*) Guerra Fría:”… período histórico de enfrentamiento político, económico, tecnológico, ideológico, social entre Estados Unidos y la Unión Soviética… se inició al finalizar la Segunda Guerra Mundial, en el año 1945 y, finalizó con la extinción de la URSS…en el año 1989.El desacuerdo en el reparto de Alemania entre las potencias vencedoras de la Segunda Guerra Mundial provocó la escisión del mundo occidental en 2 bloques: uno comunista, liderado por la URSS, y otro capitalista, con Estados Unidos al frente. (…)Tiene como nombre Guerra Fría porque entre los dos países no se originó ninguna guerra o conflicto directo (…). La principal causa que originó la llamada Guerra Fría fue la rivalidad de ideologías que cada país defendía y, la oposición económica de ambos sectores, Estados Unidos defendía el capitalismo y la democracia, principios como la propiedad privada y la libre iniciativa, a su vez, la Unión Soviética defendía el socialismo, eliminar la propiedad privada, la igualdad económica y un Estado capaz de garantizar todas las necesidades de los ciudadanos.(…)Uno de los momentos culminantes de la Guerra Fría y el que, de alguna manera marcó su fin fue la Guerra de Corea, cuando en el año 1950 el ejército norcoreano, de influencia soviética, invadió Corea del Norte, Estados Unidos ofreció apoyo militar a los surcoreanos. (…)la mayor crisis de la posguerra se produjo en el año 1962 con motivo de la instalación de bases de misiles soviéticos en la isla de Cuba(…)
 
(**) Al revisar y rectificar algunas de las cosas ya escritas, razono que quizás esta particularidad obedezca más bien al traductor que al autor.
 

martes, 30 de mayo de 2017

La vida une y separa, por Cecil Roberts

aquellos_ primeros_ libros: La vida une y separa, por Cecil Roberts: “Scissors”, título en la versión original inglesa, Editorial Luis de Caralt , edición 1958. '' Scissors”, en castellano significa...


oooOOOooo

31 de mayo de 2017:
La vida une y separa, Cecil Roberts. Luis de Caralt, 1952, 2ªedición, marzo 1958. Título de la obra original: "SCISSORS", versión española de I.R. , libro dedicado a Harry Cunninghan Brodie.

Es una segunda lectura, realizada entre febrero y marzo de este año. Y cuyo comentario he ido retrasando, absorbida mi atención y el tiempo disponible, en torno a las lecturas acerca de la realidad cotidiana de la política de este país, España, pero en especial a las noticias e informaciones publicadas sobre los muchos juicios que y pese haber “estallado” en diferentes tiempos, ¡por fin!, después de muchos años de instrucción( al menos, es lo que se dice) se les ha dado inicio, coincidiendo todos, curiosamente, en este 2017(¡Qué casualidad! ). Pero, no hay que olvidar, son sólo juicios hechos por  humanos seres. Es decir, llenos de parcialidad, lentitud, dos, tres y distintas varas de medir, ciegos a la evidencias, y sordos a las voces que piden, reclaman, exigen, simplemente ¡Justicia! Así, con mayúscula, y como sinónimo de equidad. Dar a cada uno su merecido en justa proporcionalidad. Eso, pienso, aquí, en esta vieja nación de Europa, salvo contadas excepciones, no se da en estricto rigor ni abundantemente. Ni para los grandes (poderosos), pero mucho menos para los chiquitos, los del montón; porque a las ya graves DEFICIENCIAS(defectos) apuntadas, hay que añadir la de su COSTO. La Justicia en España es cara, muy cara. Tasas, minutas de letrados, procuradores, informes periciales, etc. etc. etc. …, con estas inmediatas consecuencias, a saber: 

  A) Que sólo acudan a la reclamación judicial los que tengan recursos suficientes(dinero, mucho dinero), y, además, estén dispuestos a sacrificarlos a este fin, sin, por otro lado, confianza absoluta en su resultado.

  ) En el caso de diferencia notable en las economías de los litigantes, cosa bastante frecuente, el  de mayores recursos económicos tiene todas las papeletas para, finalmente, ganar el o los pleitos, pues  “su bolsillo”, o “su bolsa” le permite además de la compra de voluntades poder contar con la asistencia  de bufetes de abogados de prestigio, que están suficientemente adentrados en el conocimiento del mundillo judicial, de los entresijos de las leyes y de sus enrevesadas interpretaciones,  capaces  no sólo de dar la razón legal a lo moralmente ilícito y anti natura, sino llegado el caso  prolongar casi indefinidamente la resolución final de la causa, con apelaciones, impugnaciones, etc. etc. … En fin, ¡un asco!


Pero, lo que hubiera querido hacer hoy, era destinar este primer comentario al libro de Cecil Roberts, cosa que no he hecho. En otro rato, si Dios, Supremo Juez,  lo quiere, continuaré.   



Ver "Scissors", entrada del 4 de septiembre de 2017:

domingo, 29 de enero de 2017

Duermen bajo las aguas, Carmen Kurtz

Duermen bajo las aguas”, Carmen Kurtz, seudónimo  de Carmen de Rafael Marés. Círculo de Lectores. Cubierta,  J. Noguera/Printer.

Novela que hace ya unos cuantos años comencé a leer, pero luego interrumpí su lectura porque no despertaba suficientemente  mi interés. Recientemente volvió a caer en mis manos y esta vez sí que la leí de principio a fin. Según pude leer en el mismo libro, en el apartado “Autor y su obra”,  era una  “novela de cauce autobiográfico que ganó el premio Ciudad de Barcelona1954, y fue la primera que Kurtz(*) destinó a  un público de adultos, aunque desde 1943, escribía y publicaba cuentos infantiles. También se dice  que la escritora “… pretende mediante sus obras hacer una crítica del momento social al que pertenece” (¿?), aspecto que yo no he hallado en esta novela;  donde las experiencias contadas me parecieron alejadas de lo común, al menos para una mayoría. Más tarde y especialmente después de haber leído un artículo titulado “Las heroínas de Carmen Kurtz “por Cristina López Pavía, me hizo meditar acerca de mis iniciales consideraciones y releer, detenidamente, su biografía, tanto la que consta en el ya citado apartado del libro como la hallada en Wikipedia y en la página de escritoras.com.

Carmen de Rafael Morés,  nació en 1911 , en el seno de una familia de la burguesía barcelonesa, descendiente, tanto por parte de padre como de madre, de indianos de ascendencia catalana, cuyos ambos abuelos estaban casados con mujeres estadounidenses. Detalles que creo  necesarios conocer para acercarnos a la autora de esta novela, que fue- como antes ya he dicho - la primera de sus obras dirigida a un público adulto, pese a llevar  ya unos cuantos años escribiendo para niños. Ficción, pues, en la que están recogidos muchos detalles y sucesos  de su biografía. Muchos sí, pero otros muchos no, los cuales dejaron marca imborrable en su existencia, “que- en palabras de la propia autora - no supimos decir”,  o, tal vez, añado yo, no quisimos decir, “y duerman,  bajo las aguas y esperan su turno para salir a flote”.

De esta autora sólo he leído esta novela que,en su primera parte, tiene a Barcelona como escenario de fondo. La Barcelona, nada más y nada menos, de los años previos a la contienda civil del 36. ¡Período especialmente singular y crítico para todos los que en ella vivían!(1) Pero que  no se ve reflejado en el extenso y detallado relato  en torno a la vida de su protagonista,  Pilar, una joven catalana de familia bien, en los convulsivos años veinte, treinta y cuarenta, en la Historia de España y mundial.    Detalles e historias  contados desde la infancia, con descripción bastante pormenorizada de la composición del grupo familiar y del ambiente del hogar  paterno, donde eran cinco hermanos, chicas y chicos, huérfanos de madre, bajo la batuta de un muy “singular” padre. (E “impar” para su hija). Los capítulos dedicados a esta etapa de la infancia, adolescencia y primera juventud, resultan amenos  por las particularidades  familiares que allí se explican,  nada comunes para la mayoría de sus contemporáneos en aquella ciudad, Barcelona, y en aquellos tiempos(primer tercio del XX).  Pasajes que dan una visión de la protagonista y de su familia como parte  de una élite social,  burguesía catalana.  Historias de cuya lectura saqué la conclusión de que la  protagonista estaba convencida de  ser distinta al resto de los mortales. Luego,  en la segunda parte de la novela,fuera ya de su particular y elitista  entorno familiar,las narraciones  concernientes a sus propias experiencias como mujer joven casada y dependiente  en todo de un marido al que acompaña en sus múltiples traslados por motivos laborales en un país que no es el suyo, y en un mundo en guerra, la acercan  a la dura realidad . La realidad de muchos.


Me ha parecido muy interesante todo lo leído entorno a la autora y su contexto biográfico e histórico. 
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(*)Carmen Kurtz decide dedicarse profesionalmente a la literatura infantil y juvenil, así, en 1962, se publica Oscar cosmonauta, primer libro de la que será una exitosa serie de novelas con Oscar como protagonista, y que la hace quedar finalista del premio más importante de la literatura infantil y juvenil en España, el Lazarillo, y la coloca en la lista de honor del galardón más importante a nivel mundial, el Hans Christian Andersen.
(1)  Sacados de Wikipedia, corto y pego  el apartado titulado Barcelona durante la República:]
Barcelona, capital de la región catalana, había sido un tradicional bastión del republicanismo español desde el siglo XIX y la ciudad aceptó rápidamente la proclamación de la República tras las elecciones municipales del 12 de abril de 1931 ganadas por la Esquerra Republicana de Catalunya (ERC). Ello motivó que el nacionalismo catalán se manifestase prontamente como una fuerza política considerable, creándose la Generalidad de Cataluña para satisfacer las demandas de los nacionalistas catalanes, lo cual introducía un nuevo elemento adicional a las pugnas de izquierdas y derechas durante el periodo republicano. Durante la Revolución de Asturias de 1934, los nacionalistas catalanes más apegados a la izquierda política, dirigidos por Lluís Companys, trataron de proclamar un «Estado catalán dentro de la República Federal Española» el día 6 de octubre, pero la revuelta careció de apoyo armado y Companys capituló con sus seguidores al día siguiente. La rivalidad política entre las fuerzas de izquierda y derecha en Cataluña se vio complicada por el nacionalismo catalán como tercer factor; entre los líderes nacionalistas catalanes habían ciertamente una mayor identificación con la izquierda española que apoyaba las reivindicaciones autonomistas (sin llegar al separatismo) pero muchos militantes nacionalistas aún rechazaban el izquierdismo de sus líderes y se mostraban mucho más conservadores en cuestiones políticas. En ese contexto, Barcelona era la segunda ciudad más poblada de España, su principal puerto comercial en el Mediterráneo, una fuerte plaza comercial y bancaria, y poseía mayores núcleos industriales que la propia Madrid, por lo cual dentro de la urbe barcelonesa convivían tanto los mayores sindicatos de España como las principales firmas comerciales de la gran burguesía española.”


viernes, 20 de enero de 2017

La isla del paraíso, Victoria Holt.

La isla del paraíso, Victoria Holt. Traducción de Esther Donato. Círculo de Lectores, 1996. Título de la edición original:” The Road to Paradise Island “. Diseño: Emil Tröger .Ilustración: González Vicente.

Antes de exponer mi parecer sobre el libro hablaré un poco de la autora, la británica Eleonor Alice Burford Hibbert(1906-1993), una muy prolífica y afamada escritora  que escribió más de doscientas  novelas y vendió millones de ejemplares. Utilizó varios seudónimos,  diferenciando su uso según la temática abordada, siendo los más conocidos “Jean Plaidy”, y “Victoria Holt”. Bajo el primero vendió sus sagas de novelas históricas basadas en personajes y hechos reales del pasado, como por ejemplo las muchas que dedicó a los Tudor y su época.  Y en cuanto a Victoria Holt, según leí en Wikipedia, fue el seudónimo con el que se inició su fama  internacional, año 1960, cuando, siguiendo los “consejos del editor”  publicó en los Estados Unidos,  su primera novela romántica gótica, “ Mistress of Mellyn” (La señora de Mellyn), obra  que “ contenía la estructura clásica de las novelas de ese seudónimo, unas novelas de suspense romántico y ambientación gótica, que recreaba con tal perfección, que la llevaron a ser considerada "la gran dama del Gótico”.(*) También leí que muchos de sus lectores bajo un determinado seudónimo no sospecharon sus otras identidades. Yo  reconozco  que hasta  la lectura de esta novela, tanto la escritora como su extensa producción, me eran desconocidas. Ni tan siquiera me sonaba alguno de los muchos nombres utilizados por la escritora británica.

Particular y negativamente,  me ha sorprendido la transformación radical experimentada en su trayectoria literaria, que de escribir sobre personajes y  hechos reales, o sea,  históricos, en los que alcanzó justa fama por ser obras muy documentadas, tal como  lo demuestran sus  sagas en torno a los Tudor y su época,   pasó,  siguiendo las ya citadas recomendaciones de su editor, a escribir ficción. Pero ficción como, a modo de buen ejemplo,  la de “La isla del paraíso”, un verdadero artificio, opino,  lleno de tópicos y de idealizadas circunstancias  para un escogido público, en este caso femenino. En resumen, considero que la escritora inglesa sucumbió como tantos y tantos otros escritores, a lo largo y ancho de este mundo, a escribir sobre lo que tenía muchas probabilidades de  tener éxito en ventas, a tenor de determinados guiones sobre cuestiones y temas predeterminados; y no sobre lo que de su corazón, libre y espontáneamente, surgiera. He recordado al escritor estadounidense de origen judío, León Uris, y su obra " QB VII" en donde, entre otros temas, aborda  el impulso de la vocación de escritor, de su evolución y  del corrompido mundo del libro. Pero, principalmente, vino a mi memoria lo que el calificó  "ramera intelectual". Concepto asignado por Uris en su novela a todos aquellos que escriben lo que les ordenan   escribir los que les pagan.

 Luego de esta introducción dedicada a la autora, paso a comentar  "su creación”, una extensa novela  que conforma  un libro de más de 472 páginas, de fácil y  entretenida lectura, que aunque hace ya unos cuantos días  acabé de leerlo, no sé por qué he retrasado comentarlo. (1) La novela comprende dos relatos bien diferenciados, cada uno de ellos con pluralidad de personajes, en tiempos y lugares  del mundo muy diferentes,  cuyo eje vertebrador es la protagonista principal, Annalice Mallory. Una  joven inglesa muy  convencida, según mí parecer, de su superioridad étnica, cultural, rango social, así como el de sus ascendientes. Ejemplares únicos. Es bonita, inteligente, valiente, audaz, todos o casi todos se enamoran o se sienten atraídos por ella, etc. etc. 

El primero de los relatos, una interesante  trama  cargada de interrogantes, me sedujo lo suficiente, o sea, “me enganchó”,  y fui pasando hoja tras hoja  para hallar respuestas. Pero, principalmente,  desentrañar la conexión entre el ayer (los antepasados y el pasado) con el presente de la protagonista; después de haberla seguido a través de la lectura en su largo periplo desde el hemisferio Norte, hasta el otro lado  del mundo, en el hemisferio Sur. Este fuerte  contraste y mezcla, entre los personajes, la ambientación y las situaciones conflictivas a las que se ve abocada  la  protagonista, es el mayor acierto, según creo, de la historia. Esos dos escenarios diametralmente diferentes y opuestos. Dos mundos, dos épocas. La Inglaterra (Gran Bretaña) del XVIII y Australia con los archipiélagos del Pacífico Sur, principios del XX. Pero, en ambos, eso sí, la misma etnia dominante. Mientras  la leía, en múltiples ocasiones, vino a mi memoria las narraciones de Jack London, muchas de las cuales, como las aquí contadas por la escritora inglesa,   están también ambientadas y desarrollada su acción en territorios lejanos, no sólo por la distancia física– al otro lado del Mundo y hemisferio- sino por la raza, las creencias y tradiciones, cultura y crónicas de las gentes de los lugares citados. Relatos protagonizados por occidentales  de creencias y valores  cristianos, aunque en la práctica descrita, seres  avariciosos,  de sesgada humanidad, que están convencidos de su superioridad  por razón  del blanco color de su piel en relación al resto, los indígenas de las zonas, los propios del lugar con sus costumbres y creencias ancestrales. Lugares a los que "el occidental", genéricamente hablando, - no hay que olvidarlo - fue en busca de fortuna, bien porque carecía de ella, bien para acrecentarla.

Estas últimas consideraciones, supongo, han pesado mucho en mi valoración de la novela, y me han impedido ver a los protagonistas del áureo color con que Victoria Holt quiso pintarlos. Yo sólo he podido verlos  de muy oscuro tono, similares al del tipo humano descrito por Hobbes.

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(*)Copiado de Wikipedia: “En los relatos propiamente góticos se advierte un erotismo larvado y un amor por lo decadente y ruinoso. La depresión profunda, la angustia, la soledad, el amor enfermizo, aparecen en estos textos vinculados con lo oculto y lo sobrenatural. La mayoría de los autores sostiene que el gótico ha sido el padre del género de terror, que con posterioridad explotó el fenómeno del miedo con menor interés en los sentimientos de depresión, decadencia y exaltación de lo ruinoso y macabro que fueron el sello de la literatura romántica goticista, y más énfasis en otros elementos.”


(1) Y una vez hecho, muchos de sus párrafos los he rectificado y confeccionado de nuevo.